Productores de la principal región cafetalera de Honduras pidieron al presidente, Carlos Flores, que su Gobierno les ayude para evitar la quiebra por el bajo precio internacional del grano, informó ayer la prensa local.
Las agrupaciones de caficultores del departamento de El Paraíso, zona oriental del país, señalaron que unas 400 fincas están a punto de ser rematadas por bancos locales por la morosidad de sus dueños, que no obtienen recursos suficientes para pagar sus deudas.
La petición fue entregada el jueves al presidente Flores durante una visita que llevó a cabo para inaugurar un proyecto educativo en la ciudad de El Paraíso.
Los productores indicaron que muchos de ellos prefieren dejar caer el grano porque los elevados costes de la cosecha no son compensados por el bajo precio en los mercados internacionales.
El café se cotiza actualmente a menos de 70 dólares el saco de 46 kilos en el Mercado del Café, Azúcar y Cacao de Nueva York, el precio más bajo de los últimos años.
El café es el principal producto de exportación de Honduras, donde hay unos 80.000 cultivadores, la mayoría en las zonas oriental y occidental del país.
Las exportaciones del grano en la cosecha 1999-2000, que terminó el 30 de septiembre pasado, dejaron ingresos por unos 338 millones de dólares, según el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE).
En la nueva cosecha, que empezó el 1 de octubre, Honduras retendrá unos 300.00 sacos de 46 kilos cada uno del grano en aplicación del acuerdo de retención entre los países productores como mecanismo para mejorar el precio internacional.
Se prevé que la nueva cosecha de café de Honduras será de unos 3,5 millones de sacos.