La drástica caída de los precios del café en los últimos 10 años ha provocado un arrastre de endeudamiento a los caficultores, que ahora están obligados a abandonar la actividad y hasta perder sus hipotecas. Al menos esa es la situación que atraviesan 50 productores de Boquete y Renacimiento, que no cuentan con los recursos económicos para hacerle frente a la producción y cumplir con el banco.
Enrique Jaramillo, gerente general de la Cooperativa de Productores de Café de Boquete, explica que la situación por la que atraviesan está contenida en un anteproyecto de ley que fue presentado por los legisladores Carlos Alvarado y Olmedo Carreño. En el documento se plasma textualmente la verdadera situación de la industria en Panamá.
Las 24 mil hectáreas de café que existen en Panamá, son cultivadas por 8,205 productores que cosechan más de 254,000 quintales del grano, de las que dependen de forma permanente unas 35 mil personas. Sin embargo, en los cuatro meses de cosecha se emplean unos 70 mil empleados que en muchos casos son indígenas que emigran de la Comarca Ngöbe Buglé.
Los productores requieren que este anteproyecto de ley se presente con urgencia notoria ante la Asamblea Legislativa, de tal manera que se les brinde una prórroga en las deudas de 10 años hasta que se logren recuperar, en virtud que para el 2004 se espera que los precios suban.
Jaramillo considera importante que el ministro de la cartera agropecuaria, Laurentino Cortizo, converse con el sector cafetalero, de forma tal que conozca las preocupaciones de quienes están a punto de perderlo todo. "Necesitamos que el Ministro Cortizo se entere del contenido del anteproyecto de ley, porque para mañana es tarde, si no se atiende el problema que nosotros los caficultores estamos viviendo con los créditos otorgados por parte de la banca estatal", expresó.
Por otro lado, hay inversionistas extranjeros detrás de los caficultores con la intención de comprarles sus fincas para desarrollar proyectos urbanísticos, y no para continuar con la actividad cafetalera, lo que pone en peligro las plazas de 70 mil empleos temporales.
Los productores fueron claros al señalar que no pretenden que les regalen nada a través de la ley, ni plantean ningún tipo de subsidio, solo necesitan que se les extienda a 10 años el período para pagar sus préstamos, bajo arreglos de pago.
Si el gobierno panameño y la Asamblea Legislativa no le da cabida al anteproyecto de ley, los productores prevén una caída en las exportaciones del café panameño.
Además, habrá una disminución de empleos provocando mayor miseria en las áreas indígenas.