El fracaso de la reciente cumbre de la OMC en Cancún, la complejidad de las negociaciones del ALCA y la recesión global envían una señal desalentadora sobre las posibilidades de América Latina de captar el próximo año más inversión extranjera directa, señaló ayer en México una firma especializada.
"Claramente, el fracaso de la reunión de la OMC y las lentas y complejas negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) hacen prever que seguirá cayendo la Inversión Extranjera Directa (IED) en la región, aunque hay países mejor posicionados que otros", dijo a la prensa el vicepresidente de la firma de consultoría de negocios de alta dirección A.T. Kearney, Ricado Haneine.
En principio, el ALCA debería empezar a regir en 2005. Heneine indicó que, dado el gran tamaño y la liberalización de su comercio, Brasil y México seguirán siendo los países latinoamericanos más atractivos para la IED, a pesar del entorno global adverso.
Por el contrario, los países andinos y los centroamericanos serán los menos atractivos para los inversionistas extranjeros, debido, entre otros factores, a los problemas políticos y de seguridad que enfrentan varios de ellos y al tamaño pequeño de sus mercados.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), los países de la región -encabezados por Brasil y México, las mayores economías del área- captaron el año pasado 57,000 millones de dólares por inversión extranjera directa, frente a los 84,000 millones de dólares de 2001.
A.T. Kearney señaló que el retroceso de América Latina se produjo en el marco de la caída de la inversión extranjera global, que pasó de 1.4 billones de dólares en 2000 a 651,000 millones de dólares en 2002.
Asimismo, la firma dijo haber establecido en una encuesta que efectuó este año entre inversionistas de todo el mundo que México se convirtió en el tercer destino más atractivo para la IED, por detrás de China y Estados Unidos y por delante de Polonia, Alemania, India, Gran Bretaña, Rusia, Brasil, España, Francia e Italia.