Perspectivas
- Los precios del petróleo cayeron más de 40% este año, en tanto la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) decidió no reducir la producción para contrarrestar las crecientes reservas globales. Eso llevó al peso a bajar 5.3% contra el dólar en diciembre, lo que llevó el debilitamiento anual a 11%. A principios de 2015, los pronosticadores estimaban un fortalecimiento de 3.5%.
- Ahora los economistas aumentan las estimaciones de precios de las importaciones, lo cual alimentaría la inflación y afectaría el valor de los pagos de renta fija de los bonos.
- También se ha reducido el promedio de los pronósticos de crecimiento de la economía mexicana para 2015 hasta 3.4%.
La mayor liquidación en 20 meses ha llevado a un descenso anual de los bonos mexicanos con denominación en pesos, luego de que la caída de los precios del petróleo afectara el optimismo respecto de que un auge de la inversión alimentado por la energía impulsaría los valores.
La deuda gubernamental en moneda local declinó 6% en términos de dólares en diciembre, la mayor cantidad desde mayo de 2013, según Bank of America Corp., lo que encamina a los bonos, conocidos como Mbonos, a una declinación de 2.5% al iniciarse la última semana del año.
La deuda en moneda local en otros mercados emergentes se mantuvo mejor este mes, dado que ha retornado 7.8% en dólares en 2014.
Las estimaciones de que la decisión de México de poner fin a 75 años de monopolio petrolero impulsaría un crecimiento de la inversión –el Gobierno pronosticó $50,000 millones para 2018– se vieron frustradas conforme los precios del petróleo se encaminaban a su mayor caída anual desde 2008.
Eso derivó en un debilitamiento del peso, lo que afectó los retornos de la deuda local para los inversores con base en dólares.
“La Reserva Federal indica que la fiesta ha terminado”, dijo por teléfono Alonso Madero, un administrador de dinero que gestiona $9,000 millones en Actinver S.A., que tiene sede en Ciudad de México. “El mercado comienza a incorporarlo”, agregó.