La caída brutal del índice de confianza de los consumidores estadounidenses en el mes de octubre, poco antes del período crucial de las fiestas de fin de año, pesa sobre las previsiones de crecimiento para el cuarto trimestre, y reactiva las especulaciones sobre una eventual baja de las tasas directrices.
El índice de confianza de los consumidores en las condiciones actuales y futuras de la economía cayó en octubre a su nivel más bajo desde noviembre de 1993, a 79.4 puntos contra 93.7 en septiembre, anunció ayer el instituto privado de estudio de la coyuntura, Conference Board, que calcula este índice.
"Un mercado de trabajo débil, la amenaza de una acción militar en Irak y una caída prolongada de los mercados financieros ahogaron a la vez la confianza de los consumidores y sus expectativas para el futuro cercano", indicó Lynn Franco, directora del centro de investigación sobre los consumidores de Conference Board.
"Las perspectivas de ventas en el período de las fiestas son más bien sombrías", añadió. Los analistas esperaban en general un índice de 90 puntos.
"Debemos recordar que la baja del índice de confianza de los consumidores establecido por la Universidad de Michigan para octubre no es tan severo como el registrado por el Conference Board", indicó John Lonski, economista en jefe de Moody"s Investor Services.
El índice de confianza de los consumidores en la economía estadounidense calculado por al Universidad de Michigan fue establecido en 80.6 puntos en octubre, una baja de 5.5 puntos respecto a setiembre.
"Hay una posibilidad de que la estimación del Conference Board haya exagerado la veracidad de la caída de la confianza de los consumidores", dijo el experto.
Según Evariste Lefeuvre, economista estadounidense de CDC Ixis Capital Markets, la economía norteamericana se comporta de acuerdo a una lógica "tradicional" caracterizada por "una degradación del mercado de trabajo, una desaceleración de los salarios, un menor poder de compra y, por lo tanto, menos consumo".
"No podemos excluir la posibilidad de una debilitación del PIB (Producto Interno Bruto) en el cuarto trimestre", afirmó el economista que revisó a la baja las previsiones de crecimiento del PIB a 1.1% para el último trimestre de 2002.
Para Peter Hooper, economista estadounidense del Deutsche Bank, la cifra anunciada este martes "aumenta probablemente las chances de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tome medidas en su reunión de la semana próxima".