La Cámara de Diputados de Bolivia modificó el sistema tributario que se aplica a las empresas petroleras extranjeras que operan en el país andino desde 1996, creando un impuesto directo a la producción que alcanza al 32%.
Los legisladores, en una sesión ayer, acordaron también seguir cobrando una regalía de 18% por la explotación de los campos petroleros. El Tesoro General de Bolivia tendrá ingresos fiscales de hasta el 50% por la explotación de hidrocarburos con la nueva ley, que aún se analiza en el parlamento.