El Gobierno español aprobó el Proyecto de Reforma de la Ley del Mercado de Valores, el cual incluye una nueva regulación de las opas que permitirá a las compañías españolas defenderse de las ofertas de empresas extranjeras con las mismas armas legales de las que dispongan estas últimas.
Según el Ejecutivo español, la norma introduce la "reciprocidad" con otros países, es decir, que el consejo de administración de cualquier compañía española podrá defender la sociedad como considere conveniente, incluso sin pedir autorización a la junta de accionistas, siempre que la firma que lanza la opa sea extranjera y pueda utilizar medidas defensivas sin limitaciones.