El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó ayer su reforma energética, que implica cambios en dos artículos de la Constitución para modernizar el sector con una mayor participación del capital privado, sin que la nación pierda la propiedad de los recursos naturales.
En un tema muy sensible para los mexicanos, el mandatario citó una reforma al artículo 27 de la Carta Magna del presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940), que en 1938 realizó la expropiación petrolera, para abrir la puerta a los contratos de utilidad compartida con el sector privado.
Con esta reforma, tanto Petróleos Mexicanos (Pemex) como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “se mantienen cien 100% como propiedad de la nación.
No se venderá ni se privatizará el sector”, apuntó Peña Nieto.