Actualmente más del 50% de la población rural de América Latina y el Caribe es pobre y casi un tercio vive en condiciones de pobreza extrema. Ellos son especialmente vulnerables a los efectos que el cambio climático tiene sobre los sectores agrícolas, advirtieron diversos especialistas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) hace unas semanas.
Las zonas más adversamente afectadas por este fenómeno se encuentran en regiones tropicales y subtropicales, donde se ubica la mayoría de los países en desarrollo que son dependientes de la agricultura.
“El tema del cambio climático ha recibido poca atención en la agenda de políticas públicas del sector agropecuario. Queda ubicado en una posición relativamente ‘lateral’, incluso en países que disponen de importantes dispositivos de políticas sectoriales agrícolas”, indicó Antonio Prado, secretario ejecutivo adjunto de la CEPAL.
Sin embargo, reconoció que se han hecho avances importantes en el último tiempo con la creación de comisiones sectoriales en el ámbito agrícola, así como con la elaboración de diagnósticos técnicos e investigación científica.
James French, director de Cooperación Técnica del ICA, señaló que el cambio climático es el desafío más grande que la humanidad deberá enfrentar en los próximos 30 a 40 años.
French recalcó que será especialmente relevante su impacto sobre la agricultura del futuro, “con las implicaciones que tiene eso en el desarrollo rural, el desarrollo urbano, la seguridad alimentaria y enfermedades”.