Una intervención militar para derrocar al régimen de Saddam Hussein facilitaría el retorno de las petroleras estadounidenses a Irak, en detrimento de los europeos y los japoneses, señalan diversos analistas.
Responsables de grupos de oposición al régimen del presidente iraquí Saddam Hussein ya se manifestaron a favor de la creación de un consorcio dirigido por compañías estadounidenses para desarrollar la prospección petrolera en Irak.
"Las compañías estadounidenses tendrán pleno acceso al petróleo iraquí", afirmó recientemente Ahmad Chalabi, que dirige el Congreso Nacional Iraquí (CNI), una federación de movimientos de oposición interna iraquí en el exilio, con sede en Londres.
Un nuevo gobierno "podría firmar acuerdos que permitan a las compañías petroleras instalarse en Irak", consideró Gary Hufbauer, economista del Instituto para la Economía Internacional (IIE).
Es posible, como es el caso en otros países de la región, que un nuevo gobierno en Irak cree una empresa estatal que podría alcanzar acuerdos con un número limitado de grupos petroleros, y podría trabajar sobre todo con los estadounidenses, en virtud de las buenas relaciones políticas o alianzas comerciales que se trabarían, explicó Hufbauer.
Las compañías estadounidenses no llegan a las inmensas reservas de petróleo iraquí desde el deterioro de las relaciones entre Washington y Bagdad a fines de los años 8 de prospección o perforación en Irak, cuyas reservas, estimadas en 112,000 millones de barriles de crudo, son las más importantes del mundo luego de las de Arabia Saudita.
Muchos de esos acuerdos entrarán en vigencia cuando terminen las sanciones internacionales contra Irak.
TotalFinaElf alcanzó un acuerdo mediante el cual obtuvo el derecho de prospección del campo petrolero de Majnoon (al sur del país), el más importante de Irak, que podría tener entre 10,000 y 30,000 millones de crudo.
Tatneft ya envió un equipo para efectuar las perforaciones autorizadas por las Naciones Unidas en el campo de Kirkouk (norte de Irak), también uno de los más importantes del país, cuyas reservas fueron estimadas en 10,000 millones de barriles.
"No creo que este momento preciso los grupos petroleros estadounidenses hagan presión para una intervención en Irak", afirmó Clovis Maksoud, ex embajador de la Liga de Países Arabes ante las Naciones Unidas y actualmente profesor de la American University.