El cambio de guardia en el Banco Mundial y el BID ha colocado dos caras afines a Washington al frente de las agencias de desarrollo más importantes en América Latina, pero esto no se traducirá en más poder para EE.UU, según los expertos.
Organizaciones que critican a ambas instituciones han acogido con desazón los nombramientos de Paul Wolfowitz, el ex "número dos" del Pentágono, como presidente del Banco Mundial y Luis Alberto Moreno, ex embajador de Colombia ante EE.UU, como titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En su opinión, los nuevos líderes dejarán aún más que EE.UU use esas agencias para imponer su voluntad sobre otros países.
No obstante, expertos independientes creen que los reemplazos no supondrán ni un aumento del poder de EE.UU -que ya es muy extenso-, ni grandes cambios de estrategia en ambas instituciones.
Es cierto que los dos nuevos nombres son más cercanos a la Administración de George W. Bush que sus predecesores.
Wolfowitz, uno de los artífices de la invasión de Irak, reemplazó a James Wolfensohn, que había sido designado por Bill Clinton, el antecesor de Bush.