Alcanzar competitividad en nuestras empresas implica cambios de paradigmas. Un paradigma se entiende como "modelo, teoría, percepción, presunción o marco de referencia que incluye un conjunto de normas y reglas que establecen parámetros y sugieren cómo resolver problemas exitosamente dentro de esos parámetros". En otras palabras, paradigma viene a ser un filtro o un lente a través del cual vemos el mundo; no tanto en un plano visual propiamente, sino más bien perpetuo, comprensivo e interpretativo. Esta nueva manera de pensar posibilita la estimulación necesaria para que un país o una empresa desarrolle estrategias más competitivas enmarcadas en siete áreas principales: tecnología, producción, producto, precio, mercado, comercialización y servicio.
De acuerdo con Michael Porter un aspecto central en el desarrollo de una estrategia competitiva es la posición relativa de la empresa dentro de su sector industrial y frente a sus competidores. Dentro de este contexto, existen dos tipos básicos de ventajas competitivas que puede poseer una empresa sobre otra: costos bajos o diferenciación.
Nacional: "la medida en que una nación, bajo condiciones de mercado libre y leal es capaz de producir bienes y servicios que puedan superar con éxito la prueba de los mercados internacionales, manteniendo y aun aumentando al mismo tiempo la renta real de sus ciudadanos".
Empresarial: "la medida en que una organización genera valor agregado a través del aumento en la productividad, y ese crecimiento en el valor agregado es sostenido"
Competitividad: Eficiencia, eficacia y efectividad. Eficiencia en la administración de recursos, eficacia en el logro de objetivos y efectividad comprobada para lograr impacto en el entorno.
Con relación a la competitividad organizacional, se clasifica en dos niveles. La competitividad interna se refiere a la capacidad de organización para lograr el máximo rendimiento de los recursos disponibles. Aquí la empresa busca alcanzar las tres E: Eficiencia, eficacia y efectividad", (mejoramiento continuo). La competitividad externa está orientada a la elaboración de los logros de la organización en el contexto del mercado. Aquí se considera ciertas variables como el dinamismo de la industria, la estabilidad económica, la cadena de valor, etc.
Los ejecutivos de empresa tenemos un importante reto en el 2003, el cual es lograr que nuestras organizaciones se vuelvan mucho más competitivas, lo cual nos exige la verificación de las ventajas competitivas que tenemos y la identificación de ventajas que podemos crear y explotar en el mercado. El ser competitivo es tener las características esenciales que nos diferencien de los productos y servicios que las otras empresas brindan.
Si bien la crisis nos perjudica, también es cierto que es una oportunidad excepcional de aprovechar esta situación adversa y dar paso a una oportuna agenda de competitividad que enumere o identifique acciones a tener en cuenta a la hora de planear los esfuerzos por elevar los niveles de competitividad en nuestras organizaciones. Competitividad significa un beneficio sostenible para su negocio.