Un proyecto de ley presentado por el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), en la Comisión Agropecuaria de la Asamblea Legislativa se propone incorporar como parte de su patrimonio los bienes muebles o inmuebles adquiridos con créditos concedidos a organizaciones campesinas inactivas con saldos morosos. Sin embargo. dirigentes campesinos cuestionan el proyecto aduciendo que no se contempla la primera opción de compra a las tierras sobre las cuales se desarrollaron actividades por parte de los asentamientos campesinos, según denunció Pedro Molina, representante de los asentamientos del distrito de Barú, provincia de Chiriquí.
"Nosotros como campesinos no vamos a poder comprar estas tierras, porque no están dando un plazo de tres años, basada en una baja productividad que se está manteniendo", recalcó.
Estas tierras han sido ocupadas por alrededor de 32 años, donde se producen granos básicos como arroz, frijoles, sorgo y en gran escala el plátano.
El proyecto de ley 16, busca modificar el artículo 2 de la ley 43 del 30 de agoto de 1999, sustentada según el BDA "en que se gravita una delicada situación en el país, en materia agraria, con la interpretación de este artículo, que ordena pasar como patrimonio del estatal banco, todas las tierras estatales o propiedad de instituciones del Estado, sobre las cuales se desarrollaron actividades las Organizaciones Campesinas declaradas inactivas y con saldos morosos con el referido banco.
Declaró que a pesar de que haber apelado a derecho posesorio de estas tierras, a la Dirección de Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), el BDA señala que hay que pagar las tierras.
El Estado contempla también, que a los ex asentados, se le puede ofrecer una cantidad de tierras no mayores a las dos hectáreas, subrayó el representantes de los asentamientos campesinos de Chiriquí.
Recordó que muchos sectores del país, indicaron que los asentamientos eran malos, pero para los campesinos, los mismos se convirtieron en la mejor forma de producción donde se recolectaron recursos y se alcanzó sobrevivir con la producción manejada en el área.
Prueba de ello, es que al BDA se le deben más o menos en concepto de préstamos que alcanzaron los B/.95 millones, donde se ha pagado B/.85 millones a capital y B/, 40 millones en concepto de intereses.
Molina manifestó que el BDA alega ahora, que los asentamientos campesinos que no están funcionando, deben B/.10 millones a capital. Hay 157 organizaciones campesinas que están inactivas, es decir no están trabajando.
Sin embargo, Molina aseguró que tales planteamientos del BDA no son reales, toda vez que actualmente "nosotros no tenemos ningún estado de cuenta que este banco le haya dado a cada una de estas organizaciones campesinas, por lo que esta cifra de B/.10 millones es ficticia".
Alegó que estos B/.10 millones, según el BDA, son en concepto de 38 mil hectáreas de tierras que hay cesantes actualmente en todo el territorio nacional, por lo que para recuperar este dinero lo mejor venderlas.
El representante de los asentamientos campesinos de Chiriquí, advirtió que los campesinos que medianamente están produciendo en el área, serán desalojados de estas tierras productivas para entonces emigrar a la ciudad capital, y sumarse a la lista de desempleados.
Advirtió que los campesinos de Barú en Chiriquí no están dispuestos a dar el brazo a torcer en este caso. Según el proyecto de ley, actualmente existen 257 organizaciones campesinas declaradas inactivas, de estas 144 han sido liquidadas y las restantes 113, se encuentran en proceso de liquidación.