Organizaciones campesinas mexicanas que piden una revisión del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) están dispuestas a ir aumentando la presión con manifestaciones en todo el país en los próximos días, mientras negocian con el gobierno un amplio acuerdo que les dé subvenciones y protección.
Alrededor de 100,000 personas protestaron en todo el país y en los próximos días "el número podrá aumentar hasta lograr que se renegocie el TLCAN y se modifiquen las políticas neoliberales de los últimos 20 años", aseguró a la AFP Víctor Suarez, dirigente de la Asociación Nacional de Empresas del Campo (ANEC) y del movimiento "El campo no aguanta más".
Durante esta semana las organizaciones campesinas reanudarán el diálogo con las autoridades, "a pesar de que algunos sectores han pedido al gobierno "mano dura" contra nuestro movimiento", se quejó Suarez. El lunes el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) demandó al presidente Vicente Fox que se aplique la ley para proteger las inversiones y la estabilidad económica del país, ante las protestas campesinas.
Alrededor de 10 organizaciones de agroproductores realizaron diversas protestas en al menos 15 estados del país, "en preparación de una magna concentración que realizaremos el próximo 31 de enero" en la plaza principal de la ciudad de México, anunció por su parte Alvaro López, presidente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA). "Sólo de la UNTA somos 20,000 productores del campo que pedimos se renegocie el TLCAN", detalló López.
El gobierno propone seis mesas de negociación sobre ese impacto del TLCAN, desarrollo agrario y comercio internacional, entre otros. Los líderes campesinos han criticado sin embargo severamente unas declaraciones del nuevo Secretario de Economía, Fernando Canales Clarión, que aseguró la semana pasada que la revisión del capítulo agropecuario del TLCAN no es necesaria ni aconsejable.