Canadá trabaja contrar reloj para averiguar cómo una vaca canadiense contrajo la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), lo que ha provocado prohibiciones de importación de su carne en todo el mundo.
Ayer, después de conocerse la aparición del primer caso de EEB en Canadá desde 1993, la Agencia Canadiense de Inspección Alimentaria (ACIA) anunció que tres granjas estaban en cuarentena en relación con el caso.
El doctor George Luterbach, uno de los científicos de ACIA, declaró a la televisión pública CBC que la vaca enferma procedía de una de las granjas y que en las otras dos instalaciones el animal pasó algún tiempo durante sus ocho años de vida.
Según Luterbach, "pondremos en cuarentena, como procedimiento rutinario, cualquier granja donde el animal haya estado". Los investigadores canadienses están intentado reconstruir la vida de la res para saber dónde nació y en qué granjas fue alimentada para así localizar en qué punto la vaca resultó infectada con la EEB, conocido como el mal de las "vacas locas".
De momento se sabe que la vaca pasó los últimos tres años de su vida en una misma granja en el norte de la provincia de Alberta, la mayor productora de cabezas de ganado del país, pero a partir de ahí, el rastro es más difícil de seguir.