Más que dar mi opinión sobre el tema de la canasta básica, pretendo explicar las razones por las cuales pienso que jamás bajará y que todo este clamor de la población más vulnerable y hasta pudiente, por obtener productos y alimentos a precios asequibles a su bolsillo será solo una fantasía que con el tiempo irá mermando sus vidas y hasta ocasionando la ruptura de sus hogares.
Para poder bajar el costo de la canasta básica hay que producir más en los campos; pero cómo puedes producir más si cada día que pasa hay menos apoyo e incentivos del Estado para que el agricultor panameño, ya sea pequeño o a gran escala, trabaje la tierra para producir comida.
Es como si existiera un plan maquiavélico de los poderosos de turno para destruirlos, quebrarlos y así tomar sus valiosas propiedades y activos para hacer quién sabe qué.
No los escuchan y solo les dan larga a sus problemas, y los productores son tan nobles y decentes que así lo aceptan.
Pienso y luego de mucha reflexión, que tenemos autoridades relacionadas en la actividad, tanto en el Mida como en el Mici, que son ignorantes del tema. Obviamente debo indicar que también hay funcionarios comprometidos en ambas instituciones, pero son los menos y como saben "una golondrina no hace verano".
Son tan neófitos y desconocedores del tema que en lugar de escuchar para entender el problema cierran las puertas del todo al productor y los dejan a su suerte.
Qué mayor satisfacción puede haber para un funcionario que saber que dio lo mejor de sí para que este difícil sector saliera adelante.
El ser productor, independientemente del rubro, es tan difícil que ya las nuevas generaciones ni consideran el sector como oportunidad a futuro. De seguir así, ¿quién va a producir la tierra? ¿Los mismos viejos de siempre? y ¿cuando estos señores ya no puedan o mueran?
Señores (Mici y Mida), dejen trabajar en paz. Si no conocen, pregunten e investiguen. Esto es muy serio como para tratarlo como si fuera nada. Tienen el futuro y la estabilidad de la nación en sus manos.
Cada productor de este país se merece respeto y consideración, chico o grande, y la labor que desempeñan es básica y fundamental para el desarrollo y más que nada del interior de la República.
Lo último que podemos perder es la esperanza en que vendrán tiempos mejores para el sector.
Parece fácil todo este proceso productivo, pero cada día que viene será peor en el campo. El calentamiento global es una realidad y no tiene vuelta atrás. La sequía se sentirá cada vez más profunda en los meses de verano y se extenderá hacia los meses normales de invierno.
El ganado pasará muchos problemas para conseguir comida. Los resultados son fáciles de predecir. Carne y leche cara, así como sus derivados.
Recapaciten y sean inteligentes. Apoyen a los que producen porque cada día serán menos los que estén dispuestos a perder su tiempo en la actividad tan noble que por lo noble son víctimas hasta de sobornos y corrupción.
El próximo gobierno tiene un gran reto o un gran problema. Si no toman este tema en serio y con madurez, dudo mucho de que suban la loma y reciban el voto del electorado.
Pueden hacer todos los edificios, puentes, carreteras que quieran, pero si no hay comida suficiente y accesible, todo será en vano. Si no, pregunten a los hermanos venezolanos que huyen de su país para venir a Panamá. Ellos son uno de los mayores productores de petróleo del mundo, pero no tienen qué comer.