Mientras las autoridades sostienen que se han estabilizado los precios de la Canasta Básica Familiar (CBFA), los consumidores aseguran que deben hacer “magia” para adquirir la comida.
“La CBFA aumentó $39 del 2008 al 2009 hasta el mes de enero y este año solo ha aumentado $1.00 lo que significa que los precios se están estabilizando”, indicó el director de Análisis Económico y Social del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Rogelio Alvarado.
Al inicio del 2009 los precios de la canasta básica fluctuaron bastante y fue a partir de la segunda mitad del 2009 cuando se minimizó está situación, explicó.
Sin embargo, los consumidores expresan una y otra vez que necesitan hechos más tangibles ya que los aumentos continúan siendo parte del diario vivir, y el 2010 no llegó con señales de rebajas sustanciales.
La canasta básica para el mes de enero del 2010 costó $271.00, es decir $4.13 o 1.5% más que en el mes de diciembre de 2009, y $0.40 o 0.15%, respecto a enero del 2009, según datos del MEF.
La información detalla que los cereales registraron el alza determinante en el costo calórico de la canasta de enero, $1.54 ó 2.9% más que diciembre. Así, el costo del pan de molde subió en $1.35 o 9.6% y los macarrones en $0.14 o 4.2%.
Cabe destacar que también en enero se dio alza en las galletas (0.8%), el pan fresco (5.1%) y los dulces (2.0%).
La tortilla de maíz también subió $.0.06 ó 2.8%, debido al incremento en el precio de la materia prima.
Los lácteos aumentaron en $0.86 ó 2.8% en enero 2010 respecto a diciembre de 2009, los quesos se encarecieron en 6.5% .
El precio de los vegetales y verduras también creció $.0.61 o 2.4% en enero con relación a diciembre de 2009. Entre las legumbres y verduras frescas incluyen tomate, lechuga, cebolla y zanahoria las cuales subieron en 3.4% en enero de 2010 con respecto a diciembre de 2009.
Mientras, el tomate aumentó $0.81 ó 30.3% con relación a diciembre de 2009. El ajo subió en $0.10 ó 16.3% respecto al mes anterior.
La zanahoria reportó un alza de $0.12 ó 13.5% en enero.
Alvarado manifestó que “para llegar a la rebaja en el precio de la CBFA (la cual a su parecer es posible) y solucionar los problemas económicos del país no hay que depender de que el Gobierno firme una ley sino de que las políticas económica estén dirigidas a estimular a los productores y por ende para aumentar la productividad”.
Dijo que “el plan estratégico del Gobierno está enfocado en incrementar la productividad nacional ya que los productos que conforman la canasta básica, con excepción del gas, son productos alimenticios”.
Detalló que los consumidores y productores ven la situación no en términos de productividad, (la productividad es un término que no se usa en Panamá), los consumidores y productores piensan que todo se va a resolver mediante un decreto pero no es, ni será así, la única llave es la productividad.
“Hay que convencer al productor de que produciendo más y vendiendo barato tienen más ganancia que mantener un precio alto y vendiendo poco” señaló.
Productividad.
Mientras las autoridades hablan de productividad, el sector agropecuario aún se cierne en aguas turbulentas, ya que el 2009 no fue el mejor de los años para el agro y parece estar dejando sus secuelas este 2010.
El año pasado la producción de arroz bajó, uno (según los arroceros) a causa de los factores climáticos y dos a los altos costos de producción que superan los $1,500, lo que no es rentable en la actividad.
El sector lácteo también tuvo su merma toda vez que el precio del ganado no se sostuvo y los productores de papa de las tierras altas de Chiriquí perdieron 70 mil quintales en los campos.
Las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) han explicado en reiteradas ocasiones que Panamá necesita proyectos de irrigación para poder contar con suficientes alimentos y garantizar la seguridad alimentaria del país.
A 30 kilómetros de Soná, aproximadamente, el MIDA ha identificado tierras que no son cultivables donde se pueden ubicar dos presas, una en el río San Pablo con una capacidad de 2,500 hectáreas de embalse y otra en el río Cobre con capacidad de 1,000 hectáreas de embalse.
Sobre el tema, el ministro del MIDA, Víctor Pérez, detalló que realizarán un estudio más detallado sobre el potencial que existe para lograr este propósito ya que han recibido la oferta de financiamiento del Banco de Interamericano de Desarrollo (BID).