Economía

Canasta básica subió 92 centésimos en junio

Los rubros en los que se registró el incremento son vegetales, frutas, cereales y derivados.


La Canasta Básica de Alimentos (CBA) en los primeros seis meses de este año se ha mantenido relativamente estable en cuanto a su costo. Sin embargo, para el mes de junio comenzó a tener un incremento respecto a los otros meses de 92 centésimos. La misma se ha calculado de acuerdo a la nueva estructura definida por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entidad que se encarga de presentar oficialmente la CBA.
Con la nueva estructura se han modificado elementos tales como el número y tipo de productos, aumento del número de productos de 41 a 50 retirándose algunos e incorporándose otros, disminución del tamaño del hogar promedio de 4.82 miembros a 3.84, y el cambio de requerimientos calóricos de cambió de 2,260 calorías diarias por persona a 2,305. De acuerdo con Víctor Herrera, los rubros involucrados en el aumento de la canasta básica son los vegetales y frutas, cereales y derivados.
Destacó que para el segundo semestre los rubros comienzan a dar problemas con los niveles de producción por los ciclos biológicos, razón por lo que la canasta refleja incremento. Posteriormente, Herrera señaló que la Comisión de Libre Competencia y Asunto del Consumidor (CLICAC) realizó inventarios en rubros como la cebolla, papa y arroz con el fin de estabilizar los precios y evitar incrementos más allá de lo normal.
Para efectos de mantener el análisis comparativo, la CLICAC decidió realizar el cálculo del costo total de la CBA con la estructura vigente hasta diciembre del año 2002 junto al nuevo cálculo con la nueva estructura.
Considerando los precios promedio del semestre se registra una diferencia significativa al calcular la CBA entre las dos estructuras. El costo promedio para el primer semestre del 2003 en la CBA vigente hasta el 2002 es de B/. 212.46, y para la CBA con estructura vigente actualmente es de B/. 184.70. Esto significa que en términos promedios al cambiar la estructura, la CBA ha disminuido en promedio B/. 27.76.
El costo de la CBA refleja fluctuaciones muy marcadas desde principios hasta el fin de año, que están relacionas con factores estacionales que afectan el poder adquisitivo del consumidor durante el año.
Entre los meses de abril y julio es de esperarse un mayor encarecimiento, lo cual no sólo está relacionado con la menor disponibilidad de algunos productos hortícolas, adicionales a los mencionados (tomate, remolacha y apio), sino también a un mayor aumento de los precios del ganado en pie (que alcanza su máximo a mediados de año). Éste se convierte en un período en el cual se ha dejado sentir el efecto y el rigor de factores climáticos que inciden en muchos cultivos al igual que en la actividad ganadera, especialmente en lo referente al arco seco, y que por supuesto inciden en los precios de buena parte de dichos rubros. Al no haber existencias suficientes de algunos rubros, tales como la cebolla (por ejemplo) deben realizarse importaciones para equiparar la oferta y la demanda, en el segundo semestre del año.
Es dable aclarar que el componente estacional extraído de la serie de datos del costo de la CBA, se desprende de su comportamiento histórico para el período que abarca desde septiembre de 1997 hasta septiembre de 2001. Ello permite tener un rango temporal suficiente para obtener este componente y tener un cierto perfil predictivo con base en el comportamiento histórico. Sin embargo, es posible que en la evolución mensual de un año en particular algunos patrones esperados no se observen con la misma precisión, no por ello desvirtuando el valor predictivo de esta herramienta.
Se han podido identificar tres fases claves en la evolución interanual del costo de la CBA, una primera fase para los tres primeros meses del año (verano) en la cual hay una mayor abundancia de productos hortícolas. Una segunda fase, en la cual a mediados de año (julio) se da el mayor incremento respecto del primer semestre del año, evidenciando el efecto no sólo de factores climáticos (arco seco) sino también de una relativa escasez para algunos rubros y que incluso es monitoreado mediante inventarios. Finalmente una tercera fase identificada por el consumo conspicuo en los tres últimos meses del año, además de la escasez de algunos rubros, que inciden en el mayor aumento registrado para el mes de diciembre, pese a la reducción del precio del ganado en pie.
La realidad es que si no se avanza en el tema agrícola, no habrá éxito en la reunión. Habrá un efecto dominó en toda la negociación. En junio los ministros de Agricultura de la UE realizaron la tercera reforma a la Política Agrícola Común (PAC) mediante la cual se acordó un cambio en el modelo de apoyo a la agricultura europea.
Uno de los puntos significativos de la reforma es que la UE acordó reducir en cerca de $4,000 millones anuales la ayuda a las exportaciones de sus productos lácteos, azúcar, carne bovina y cereales para acomodarse a las demandas de la OMC. La UE otorga a sus productores agrícolas unos $50,000 millones anuales en subsidios. Sin embargo, las organizaciones agrícolas europeas, opuestas a las reducciones, señalaron que no saben cómo sobrevivirán a la reforma actual hasta que se dé una próxima revisión del tema de los subsidios en el 2006.
La crítica situación económica por la que atraviesan los países comunitarios y los compromisos de integración con las naciones del Este, también está ejerciendo presión sobre los subsidios a las exportaciones agrícolas. Para que la UE pueda cumplir con sus compromisos de crecimiento y ampliación debe haber una importante reducción en los gastos agrícolas.
Por su parte, Estados Unidos entrega unos $190,000 millones al año a sus productores agrícolas a fin de protegerlos de los bajos precios del mercado internacional. Eso permite a las grandes empresas agrícolas estadounidenses exportar algodón, arroz, maíz y trigo a precios entre 20% y 50% por debajo del precio internacional.
El tema agrícola es la mayor preocupación de Carlos Pérez del Castillo, embajador de Uruguay y presidente del Consejo General de la OMC. "Existe la posibilidad, que no puede descartarse, que se fracase como en Seattle", aseveró.
Como el principal componedor de la cita de Cancún, Pérez del Castillo, comprende que todo se basa en compromisos políticos de los gobiernos que integran la OMC. Eso tiene que ver con nuevas propuestas de negociación, con mayor flexibilidad y con cambios de posturas sobre diferentes temas. "El fracaso de Cancún significaría un golpe a la OMC y al multilateralismo. Si no se alcanza el éxito que todos pretendemos, esperamos que haya suficientes progresos para que no se produzca un colapso", comentó.
Corriendo contra reloj Pérez del Castillo, el responsable de la negociación y de la elaboración del documento que servirá de base para las discusiones, dijo que sería una buena señal antes de llegar a Cancún que se resolvieran temas como el de las patentes en el tema de salud, el trato preferencial y diferenciado en materia de comercio, acceso a mercados en productos agrícolas y en cuestiones de servicios. Recordó que los cuatro grandes temas denominados de Singapur, porque fueron acordados allí tras de cumbre de Doha, tienen que ver con inversión extranjera, la aceptación de un registro multilateral para vinos y licores, facilidades de comercio y transparencia en compras gubernamentales.
Sin perder el optimismo, Pérez del Castillo reconoció que el tema agrícola es la llave de la negociación. "Debe buscarse un equilibrio global, pero la Unión Europea y otros países promueven el equilibrio interno, lo cual contradice el mandato de Doha y no se ha traducido en las propuestas hechas en la OMC", señaló.


fecha edicion
old id
125898
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América