Economía

Candy Fruit vende gafas con disfraces


Con su vestido verde y guantes de encaje blanco, Naru Naruse parece la perfecta mucama francesa a punto de servir el té en una pequeña tienda de Tokio.
Pues bien, Candy Fruit, como se llama la tienda, vende gafas de diseñador. Naruse forma parte de un mundo de fantasía que está surgiendo en el distrito de Akihabara de la ciudad, en donde mujeres disfrazadas de mucamas están saliendo de los cafés en los que surgieron para atraer principalmente a clientes varones a centros de reflexología y tiendas de recuerdos.
"Siempre quise utilizar un lindo disfraz", dice Naruse, una de las ocho empleadas de Candy Fruit. "Ahora puedo usarlo en la calle". Declina revelar su edad, ya que dice que todas las mucamas de Akihabara tienen perpetuamente 17 años.
La popularidad cada vez mayor del fenómeno está haciendo que algunos investigadores hagan advertencias sobre el creciente grupo de noveleros introvertidos incapaces de relacionarse con personas reales. En Akihabara hay unas 60 tiendas en las que las "mucamas" reciben "amos" conocidos como otaku, palabra japonesa para "desadaptado social".


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296357
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América