Es posible que nunca antes en la historia de la Seleção un técnico haya podido contar con tantas opciones de tanta calidad para defender la meta brasileña en un torneo mundialista.
En 2002, Brasil ya tenía esa posición muy bien cubierta, con Marcos como titular y Dida y Rogério Ceni como suplentes. Pero estos hombres suscitaban prácticamente la unanimidad de todos a la hora de completar la plantilla. Hoy en día, la competencia ha aumentado aún más.
Desde que asumió el mando de la selección brasileña, Parreira transformó a Dida en dueño indiscutible de la camiseta número 1.
Por el momento, el jugador no está atravesando su mejor fase. Ha fallado en algunos partidos de la liga italiana, pasando a ser cuestionado por parte de la prensa. Parreira ha salido en defensa suya: “Esta mala racha de Dida no me preocupa. (...) Confío plenamente en sus cualidades”, ha declarado.
Como candidatos a cubrir el puesto (si no de titular, al menos entre los tres que acudirán al torneo) están nada menos que otros cuatro cancerberos de alto nivel: Júlio César, del FC Internazionale; Marcos (titular en 2002), del Palmeiras; Gomes, del PSV Eindhoven; y Rogério Ceni, del São Paulo FC.
Históricamente, Brasil siempre ha sido prolífico en delanteros y jugadores creativos, pero cuando se trata de porteros, la historia acostumbra a ser diferente. Si bien en ocasiones llegó con grandes guardametas a la Copa Mundial de la FIFA —y otras no tanto—, las opciones entre las que elegir nunca habían sido tan amplias.
Caos "Canarinho"
La selección de Brasil ha entrado en una etapa de preocupación, por el mal momento de su arquero Dida, aunque no se interprete así...