La fuga masiva de capital privado, en su mayoría con destino a cuentas en Suiza, agudiza la crisis financiera y presupuestaria de Grecia, donde se ha detectado una drástica reducción de los fondos en las cuentas de ahorro.
Las autoridades detectaron que las cuentas de ahorro han perdido en 18 meses 38,000 millones de euros de sus fondos.