El Gobierno argentino dio ayer marcha atrás sobre su decisión de reducir, a partir de hoy, el impuesto a los gastos turísticos internacionales y las compras con tarjeta en el exterior y anunció que el recargo continuará, por el momento, al 35%.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, adelantó en una entrevista publicada ayer por el diario Página 12, que “para gastos con tarjeta en el exterior, el paso de 35 a 20% no será implementado este lunes”. El pasado viernes, el Ejecutivo había anunciado que la disminución de la tasa se aplicaría a partir del lunes, el mismo día en que los argentinos podrán volver a comprar dólares para el ahorro con un 20% de recargo y de acuerdo al flujo de ingresos declarado.
“El turismo interno este año mejoró mucho y la gente que quiso viajar al exterior viajó. Es gente de alto poder adquisitivo, que pudo gastar dólares sin límites en el exterior a través de su tarjeta de crédito”, justificó el titular en la entrevista.
Tras su asunción en noviembre, una de las primeras y más polémicas medidas del nuevo equipo económico de Cristina Fernández, con Kicillof a la cabeza, fue la de aumentar el gravamen a los gastos turísticos en el exterior, que hasta entonces era del 20%.
Desde diciembre, los argentinos que compran billetes de avión internacionales, paquetes turísticos al extranjero o utilizan su tarjeta de crédito o débito fuera del país son penalizados con un cargo del 35%, con el objetivo de paliar la fuga de divisas y frenar la devaluación del peso.
Las restricciones a la moneda extranjera comenzaron en 2011.