Beneficios de los acuerdos
- Buenos Aires argumenta que “Estados Unidos incurre en discriminación contra los limones frescos” y que esta medida le impide recibir los beneficios que de las eventuales exportaciones a Estados Unidos se derivarían.
- “Las medidas de los Estados Unidos anularían los acuerdos abarcados”.
El Fisco argentino impuso ayer un cargo extra del 15% para el uso de tarjetas de débito en el exterior y las compras realizadas mediante sitios de internet fuera del país, informaron fuentes oficiales.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que ya había dispuesto la semana pasada un cargo de un 15% para las compras en el exterior con tarjetas de crédito, impuso estas nuevas medidas, luego del crecimiento que percibieron en los últimos meses estos medios de pago a raíz de las restricciones para la adquisición de divisas.
El cobro del 15% sobre las compras en el exterior con tarjetas es considerado a cuenta del pago de impuestos a la renta y a los bienes personales que pagan los contribuyentes cada año.
Entre enero de 2011 y junio de este año, unas 168 mil tarjetas de crédito fueron empleadas para realizar compras por 7 mil 400 millones de pesos (mil 595 millones de dólares) en el exterior, según datos del Fisco.
Las nuevas medidas anunciadas por la AFIP se enmarcan en una campaña para aumentar la recaudación, reducir el fraude, evitar la fuga de divisas y “desdolarizar” la economía argentina.
El Gobierno de Cristina Fernández impuso las primeras restricciones cambiarias en noviembre de 2011 y las endureció en julio pasado, cuando se prohibió la compra de divisa extranjera para atesoramiento y para la adquisición de inmuebles y aumentó los controles a quienes solicitaban dólares para salir de viaje.
Las restricciones impulsaron el mercado negro de compra de divisas con un consecuente aumento del precio del llamado dólar paralelo, que actualmente supera los 6 pesos.
Por otra parte, Argentina solicitó ayer a la Organización Mundial del Comercio (OMC) abrir consultas con Estados Unidos en relación a las restricciones que Washington impone a los limones de la región nororiental de la nación sudamericana. También, afirma que la prohibición de las importaciones de dichos limones en los últimos 11 años carece de justificación científica y configura una prohibición a la importación incompatible con las normas del Acuerdo MSF y del GATT 1994.