Nacido en 1940, el presidente vitalicio del Consejo de Administración de Teléfonos de México (Telmex) amasa una fortuna de $53.100 millones, de acuerdo con Forbes, por encima de los $52.400 millones de Warren Buffet y a corta distancia de los $56.000 millones de Bill Gates, dueño de Microsoft.
Su capital equivale a cerca de 6, 4% del Producto Interior Bruto (PIB) de México, de unos 830.000 millones.
El empresario mexicano cuestionó en marzo pasado el método usado por Forbes para hacer sus cálculos y señaló que sus activos no han variado tanto como sostiene la publicación.
"Lo que hacen es valuar las empresas por su precio en el mercado y éstos han estado subiendo.
Yo sigo teniendo lo mismo que hace 10 años. No tengo ni departamentos, ni casas fuera", explicó el magnate el 13 de marzo en una rueda de prensa.
Allí se refirió a la filantropía, poco desarrollada en México en comparación con Estados Unidos, y anunció que próximamente creará tres institutos, para la salud, la educación y el deporte, los cuales trabajarán con hospitales, escuelas y diversos centros de investigación.
El magnate explicó que no considera el trabajo de esas fundaciones como una forma de repartir dádivas al estilo de "un Santa Claus", sino para hacer obras que resuelvan problemas de las personas y precisó que ha invertido en ellas unos $4.000 millones.
Slim debe su riqueza a su imperio empresarial, que pasa por la telefónica mexicana Telmex y la compañía de telefonía celular Telcel, las dos mayores de América Latina, el Grupo Carso y la entidad financiera Inbursa, entre muchas otras.
El magnate destaca porque ningún otro multimillonario del planeta ha podido acumular tanto dinero en tan pocos años.
Su fortuna fue evaluada en más de $30.000 millones.
En México los tentáculos de su imperio cubren una infinidad de sectores productivos de la telefónica.
En Colombia compró las empresas de televisión por cable TV Cable, Superview y Cablepacífico, en Brasil.