Dos semanas después de que Canadá reanudará las importaciones de carne brasileña, las autoridades de Ottawa todavía no liberaron los productos vacunos contenidos en numerosos barcos ni devolvieron a los supermercados la carne confiscada en febrero, denunció la prensa local, citando a responsables de la Cancillería brasileña.
Según estas fuentes, la Agencia de Inspección Alimenticia de Canadá todavía no divulgó públicamente a empresas importadores o supermercados, un comunicado que anuncia la normalización de la situación, algo que debería haber hecho en cuanto fue levantado el embargo a la carne vacuna brasileña, el pasado 23 de febrero.
Canadá suspendió las importaciones de carne bovina brasileña durante tres semanas, argumentando que podría existir riesgo de casos de vaca loca. Estados Unidos y México, sus socios en el Tratado de Libre Comercio (TLC) le imitaron poco después.
Una delegación de técnicos de los tres países viajó a Brasil para recabar información sobre la cría de ganado en el país y concluyeron que el riesgo de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o vaca loca era prácticamente nulo.
Para justificar el retraso en la reanudación de las importaciones, Canadá asegura que necesita que todos los productos brasileños tengan un justificativo del Ministerio de Agricultura de la nación sudamericana que garantice que la carne proviene de animales nacidos en el país.
Según responsables del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, Canadá está "obrando de nuevo con mala voluntad", puesto que Estados Unidos ya volvió a comercializar la carne vacuna brasileña normalmente.
La decisión de Ottawa de suspender las importaciones se produjo en un momento en que Canadá y Brasil se enfrentan en la Organización Mundial de Comercio (OMC) para defender sus respectivas empresas aeronáuticas, Bombardier y Embraer, que compiten en el mercado internacional.