Crédit Lyonnais y el Estado francés han entrado en una carrera contra reloj para tratar de alcanzar un acuerdo con la justicia estadounidense antes del martes y evitar un juicio, a cambio del pago de una fuerte multa.
El 2 de septiembre es el plazo dado por la justicia californiana al banco francés Crédit Lyonnais, al que acusa de la compra irregular de la aseguradora estadounidense Executive Life en los años 90, para arreglar amistosamente el litigio.
El banco, que hace poco pasó a manos de Crédit Agricole, deberá pagar entre quinientos y seiscientos millones de dólares (entre 455 y 546 millones de euros) de multa para zanjar el caso de Executive Life, evitar ir a juicio y poder guardar su licencia comercial en Estados Unidos, según informes periodísticos. Una gran parte de esa multa deberá asumirla el Consorcio de Realización (CDR), un establecimiento público que gestiona los antiguos activos de Crédit Lyonnais, y por tanto, el Estado francés.