El presidente de EU, George W. Bush, tiene "mucha confianza" en el responsable de la Reserva Federal, Alan Greenspan, pese a los diferentes opiniones que han expresado sobre cómo reactivar la economía, afirmó ayer la Casa Blanca. "El presidente tiene mucha confianza en el presidente Greenspan.
Cree que está haciendo un trabajo extraordinario", dijo Claire Buchan, portavoz de la Casa Blanca, a la prensa en el avión que trasladó ayer a Bush a Jacksonville (Florida).
Greenspan, auténtico cerebro económico de EU, se mostró crítico en los últimos días con la oportunidad del plan de la Casa Blanca de estimular la economía con un programa de recorte impositivo, en un momento de incertidumbre por una posible guerra en Irak.
El presidente de la Reserva Federal acudió el martes y el miércoles al Congreso, ante el que mostró su reticencia a la necesidad de que haya un plan de estímulo, y pidió prudencia a la hora de bajar impuestos si no hay una reducción del gasto.
El Gobierno de Bush prevé cerrar el actual año fiscal con un déficit récord de 304,000 millones de dólares (sin contar el coste de una posible guerra contra Irak).
Bush propuso a comienzos de enero un programa de reactivación económica por un total de 674,000 millones de dólares en diez años, que se basa especialmente en nuevas reducciones de impuestos adicionales a las ya puestas en marcha en 2001.
En una primera reacción, el portavoz presidencial, Ari Fleischer, consideró que "hay algunas diferencias razonables" y que la prensa "está exagerando" las discrepancias entre ambas partes.
Algunas fuentes oficiales reconocieron, no obstante, que las declaraciones de Greenspan no fueron bien recibidas y que este episodio puede resultar decisivo para su continuidad en el puesto.
Preguntada sobre la posibilidad de que la Casa Blanca ratifique a Greenspan para despejar las dudas actuales, Buchan contestó que "su mandato no expira hasta mediados del año que viene, por lo que pienso que es una tontería empezar a especular sobre esto".