"MÓNICA" COMO prefirió que la llamáramos se dirigió muy temprano a una de las muchas ferreterías que venden bloques en el distrito de San Miguelito. Pero lo que ella nunca imaginó es que al querer ahorrar algunos dólares comprando materiales de construcción a bajo precio, al final le saldría más costoso.
Cuenta Mónica que su casa se cayó a pedazos, pues los materiales, principalmente los bloques no cumplían con las normas de calidad. La pesadilla que vivió Mónica se ha repetido en un número considerable de ocasiones, situación que h a puesto en alerta a las autoridades, ya que la venta de bloques "merengues", es decir que se deshacen en las manos va en crecimiento.
Edilma López, jefa del Departamento de Metrología de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, aseguró que esta situación pone en peligro la vida de cientos de ciudadanos, pues cada vez son más los comercios que no cumplen con el reglamento técnico DGNTI-COPANIT No. 48 del 20 de julio de 2001 que establece las normas que deben cumplir los materiales de construcción.
La advertencia está dada y con ello el riesgo que acecha a las construcciones, ya que de ocurrir un sismo de grandes magnitudes, la estructura no soportará la intensidad del movimiento telúrico, afirmó López.
Ante la lluvia de denuncias recibidas, las autoridades se lanzaron en la búsqueda de estos comercios que no cumplen con el reglamento técnico, encontrando que de los 42 establecimientos inspeccionados en San Miguelito y Tocumen, 38 vendían bloques "merengues". El informe del operativo indica que de 25 comercios verificados en el distrito de San Miguelito, sólo uno, la Ferretería Santa Librada, cumple con los requerimientos, mientras que en el corregimiento de Tocumen se detectó que sólo tres de los 17 inspeccionados cumplen con las especificaciones. Estos establecimientos son Materiales y Ferretería Interamericana, Casa de Materiales Becky y Casa de Materiales El Único.
Además el informe revela que el 90.5% de los comercios verificados no cumplían con la norma de 900 libras por pulgadas cuadradas en bloques estructurales. Por su parte, los bloques de uso no estructural, que son aquellos empleados para hacer divisiones tampoco cumplían con la compresión mínima de 600 libras por pulgada cuadrada.
El ingeniero Salvador Rodríguez rector de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), dijo que el problema se debe a que muchas empresas por razones de ahorro no utilizan las debidas proporciones de cemento y arena.
Explicó que en la mayoría de los casos se utilizan demasiada arena y poco cemento, sin lograr un efecto de consistencia en el material.
Rodrigo Chanis, presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, expresó que si los materiales no cumplen con las especificaciones, la estructura del edificio construido con este tipo de materiales va a colapsar, por lo tanto, "las paredes van a tener menos resistencia de la adecuada". "El problema es que existen empresas que tienen mejor capacidad de producción que otras y que usualmente son las que venden productos que no cumplen con las normas", manifestó. Enfatizó que son empresas que no les interesa sus negocios a largo plazo, por lo que producen materiales de muy baja calidad afectando a los usuarios.
Al no cumplir con las normas de calidad, los materiales de construcción representan un peligro para la población.
Casas hechas con “merengues”
Las sanciones para los establecimientos que incumplan con las especificaciones en la venta de bloques, oscilan entre los $100 y los $25 mil, y hasta los $50 mil, en caso que afecte directamente a la salud.