El Presupuesto General para la vigencia fiscal 2002 no es consistente con la realidad económica que vive el país y su aprobación no es viable porque pondría en peligro la buena imagen del manejo responsable de las finanzas públicas de la cual goza Panamá y que le ha valido el calificativo de puerto seguro.
Manifestó Mateo Castillero, presidente de la comisión de presupuesto de la Asamblea Legislativa, en una polémica intervención efectuada ayer, en la reunión mensual de APEDE con la presencia del viceministro de economía Domingo Latorraca.
Este tema se ha convertido en el centro del debate en diferentes escenarios de la sociedad civil panameña. El presidente de la Comisión de Presupuesto sostuvo que este documento refleja un marcado déficit y una violación a las normas de administración presupuestaria.
A juicio de Castillero, no se entiende cómo el Ejecutivo puede financiar el presupuesto, con un déficit de unos 300 millones (reconocido incluso, por el viceministro Latorraca), con un incremento en el pago de la deuda de más de mil millones. E intentan aumentar un presupuesto que no tiene forma de financiamiento en mil millones. "Nosotros planteamos un reajuste al presupuesto por más de 500 millones de dólares" indicó .
INGRESOS DE CAPITAL
En en el aspecto de los ingresos de capital llama la atención la incorporación de 72 millones procedentes de la venta de terrenos del Hipódromo Presidente Remón cuando esta empresa fue concesionada a inversionistas privados y el producto de la venta de estas tierras debería ingresar al Fondo Fiduciario para el Desarrollo.
Castillero consideró que lo más preocupante del Presupuesto lo constituye el nivel de financiamiento por vía de préstamos cuyo monto asciende a mil 665 millones que, deducido a las amortizaciones de préstamos previstas en 843 millones, representa un aumento neto de deuda de 890 millones de balboas.
Este indica que si el presupuesto se cumple en un 100% generaría un déficit en relación con el PIB estimado para el año 2002 del orden de 7.9%, lo cual resulta insostenible e inconveniente.
Una de las mayores violaciones que posee el documento en discusión, afirmó Castillero, contempla normas de administración presupuestaria que violentan el espíritu y la letra de la Constitución Política "al pretender asignarle al Ejecutivo la facultad de modificar el Presupuesto sin la participación de la Asamblea Legislativa" según destacó.
El legislador sostuvo que la experiencia del presente año demuestra que los mecanismos adoptados de buena fe para facilitar las modificaciones al presupuesto fueron abusadas al recurrir al fraccionamiento exagerado de traslados de partidas en montos menores de 100 mil balboas.
Esto es un reflejo de la poca planificación y la ausencia de un adecuado programa de ejecución lo que obliga a pensar que esta herramienta de gestión pública sea más acorde con la realidad de las finanzas públicas y la capacidad de ejecución del gobierno.
El político recomendó también que el Ejecutivo siga estrictamente los criterios de una disciplina fiscal coherente y equitativa para todas las instituciones. El proyecto de presupuesto que el Organo Ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa contempla ingresos totales por 6 mil 280 millones de dólares, de los cuales 3 mil 785 millones corresponden a ingresos corriente y 2 mil 495 millones a ingresos de capital.
Los gastos totales ascienden a 6 mil 280 millones de dólares, de los cuales 3 mil 908 millones se asignan a gastos corrientes y 2 mil 372 millones a gastos de capital.
Al comparar el total de ingresos corrientes con el total de gastos corrientes, el proyecto propuesto por el Ejecutivo resulta un déficit corriente de 123 millones de dólares.
Pero para el legislador más preocupante es que esa misma comparación en el caso del gobierno central arroje un déficit de 253 millones de dólares. "Esta situación nos ha mantenido preocupados porque esto significa que el país tendrá que atender parte de sus gastos con recursos de capital y con préstamos" sostuvo el legislador.
CHAPMAN Y EL CEN
El exministro de Economía y Finanzas, Guillermo Chapman, calificó de delicada la situación de las finanzas públicas del país y recomendó a los legisladores del Partido Revolucionario Democrático (PRD) que realicen una revisión detallada del presupuesto presentado para el 2002, ya que el mismo requiere de ajustes en varios de sus componentes.
Las declaraciones de Chapman se dieron durante una reunión del Consejo Ejecutivo Nacional del PRD y su bancada legislativa, en la que se analizó la situación política del país, las perspectivas económicas y el presupuesto presentado para el 2002. En la reunión estuvieron presentes Alberto Magno Castillero, Laurentino Cortizo Cohen, Teresita de Arias, y el presidente de la Asamblea Legislativa, Rubén Arosemena.
De acuerdo con las estimaciones de Chapaman, el crecimiento de la economía para el próximo año se sitúa entre el 1 y el 1.5%. Por su parte, Carlos González, ex director de Presupuesto de la Nación, analizó en detalle el proyecto de presupuesto para el próximo año, coincidiendo con Chapman en la necesidad de ajustarlo debido a la difícil realidad financiera del país y del gobierno.
El financista Raúl Gasteozoro, informó que se está dando una aumento en la percepción negativa de riesgo del país y sus efectos posteriores en las finanzas públicas.