La cercanía de las festividades navideñas y la expectativa por el informe trimestral Tankan del Banco de Japón, que revela la confianza inversora de las grandes empresas, anticipan una semana de negociaciones cautelosas en la bolsa de Tokio.
El indicador Nikkei del primer mercado bursátil de Asia terminó la semana pasada con una subida del 0,59 % que le permitió mantenerse sobre la barrera psicológica de los 16.000 puntos.
El ambiente de la semana fue volátil debido a indicadores y revisiones a la baja que desconcertaron y produjeron ventas entre inversores locales y extranjeros.
Una revisión a la baja del Producto Interior Bruto (PIB) del periodo julio-septiembre, del 2% al 0, 8%, se sumó a la subida de los pedidos de maquinaria para octubre de un 2, 8%, frente al incremento del 6% esperado por los expertos.
Para esta semana se esperan transacciones letárgicas debido a que muchas inversiones se aplazarán hasta el viernes cuando se anuncie el informe Tankan, una encuesta trimestral del Banco de Japón clave para entender qué piensan las grandes empresas respecto al futuro cercano de sus negocios.
Por otra parte, el mundo financiero nipón está pendiente de una nueva subida de tipos de interés, la segunda después de la aplicada por el Banco de Japón en julio cuando puso fin a casi seis años de intereses casi nulos y los subió al 0,25%.
Las poco alentadoras estadísticas económicas de la semana pasada restaron fuerza a la hipótesis de que el banco Central nipón efectuará este mes la otra subida de tipos.
Dentro de los factores particulares de cada sector que tendrán efecto en las transacciones bursátiles destacan las previsiones de resultados de los proveedores de componentes para las empresas automovilísticas.
Según un cálculo del diario económico Nihon Keizai, para el año fiscal 2006, que termina en marzo próximo, las ganancias combinadas de cuatro proveedores de Toyota subirán un 4%, mientras que otros cuatro de Honda ganarán un 3% más que en 2005.
Nissan sin embargo, contagiará su racha bajista a sus cuatro principales proveedores que, según el rotativo, esperan un descenso combinado de beneficios del 4%.
Entre los fabricantes de electrónica se espera el efecto de la retirada de baterías fabricadas por Sanyo para teléfonos móviles de Mitsubishi Electric y usados por NTT Docomo, la primera firma de móviles de Japón.
Además del costo de la retirada, que según la prensa local será de unos 33 millones de dólares, se prevén disputas entre los fabricantes por las responsabilidades del caso de baterías de litio-ion con riesgo de recalentamiento y explosión durante o inmediatamente después de ser recargadas.
NTT Docomo inicia además la semana lastrada por el anuncio de su primera pérdida de abonados a sus móviles, registrada en noviembre, debido a un nuevo sistema que permite a los usuarios pasarse a otro operador sin cambiar su número telefónico.
Rivales como KDDI y Softbank ganaron abonados y esperan demanda de sus títulos en los próximos días.
Las reformas del nuevo primer ministro Shinzo Abe, no lograron su cometido.
Las ganancias combinadas de cuatro proveedores de Toyota subirán un 4%, mientras que otros cuatro de Honda ganarán un 3% más que en 2005.
Una revisión a la baja del Producto Interior Bruto (PIB) del periodo julio-septiembre, del 2% al 0,8%, se sumó a la subida de los pedidos de maquinaria para octubre de un 2,8%, frente al incremento del 6% esperado por los expertos.
El indicador Nikkei del primer mercado bursátil de Asia terminó la semana con una subida del 0,59 % que le permitió mantenerse sobre la barrera psicológica de los 16.000 puntos.
Cautela en la bolsa de Tokio
El mundo financiero nipón estará pendiente de una nueva subida de los tipos de interés