La Comisión Europea (CE) ha autorizado ayer la inyección de 10.000 millones de euros de capital estatal al grupo bancario ING anunciada por Holanda al considerar que supone una "respuesta adecuada" a las turbulencias financieras.
En un comunicado, el Ejecutivo comunitario ha explicado que el plan cumple los requisitos fijados por Bruselas para la asistencia pública a las entidades financieras en problemas por la crisis.
En concreto, La Haya ha garantizado que la ayuda está limitado en el tiempo y en su alcance, la entidad tendrá que pagar unos intereses adecuados y se incluyen salvaguardas para minimizar el efecto sobre la competencia.
El pasado 19 de octubre, las autoridades holandesas anunciaron su intención de recapitalizar ING con 10.000 millones de euros a través de un plan que dará al Gobierno títulos especiales, sin derecho a voto, similares a las acciones ordinarias de la entidad y con el mismo valor que éstas. Además, el Estado aporta dos consejeros a ING que tendrán capacidad de veto en decisiones "fundamentales" que se refieran a inversiones que afecten a más del 25 por ciento del capital propio de la empresa. Según ha explicado la CE, el acuerdo incluye también el pago de un cupón al Estado en caso de reparto de dividendos y establece que si ING decide recomprar los títulos, el Gobierno recibirá un 150% del precio pagado.
Para Bruselas, el pacto cumple con los requisitos establecidos a escala europea, pues Holanda se ha comprometido a presentar un plan de reestructuración de la entidad en 6 meses y los requisitos acordados impedirán a ING obtener una ventaja frente a sus competidores gracias al apoyo estatal.
Además, la CE cree que el cupón anual -de un mínimo de 0,85 euros y que aumentará progresivamente en 2009 y 2010- y la cláusula de recompra aseguran que el banco pagará un precio "adecuado" al Estado por la inyección de capital.