La Comisión Europea (CE) concluyó ayer que medidas como la cláusula "Buy American" ("Compre productos estadounidenses"), incluida en el plan de estímulo económico aprobado por la Administración de Barack Obama, dificultan el comercio y la inversión en Estados Unidos.
Esta medida fue una de las nuevas barreras identificadas por el Ejecutivo comunitario en su informe anual sobre las relaciones comerciales bilaterales.
"Las restricciones "Buy American" no sólo reducen directamente las oportunidades de exportación de la UE, sino que desanima a los consumidores estadounidenses a utilizar productos y servicios europeos", figura en el informe.
También entorpece las relaciones comerciales entre la UE y EE.UU. la ley medioambiental "Lacey", que desde su reforma en 2008 exige una declaración obligatoria sobre la procedencia de la madera importada para combatir la tala ilegal de árboles.
La CE considera que este nuevo requisito resulta farragoso para los exportadores europeos, sobre todo para productos compuestos de varios tipos de maderas.
Las tarifas que EE.UU. impone a productos procedentes de la industria textil, calzado, cerámica, cristal y vagones de tren, también constituyen un impedimento, según Bruselas, que se mostró especialmente preocupada por las recientes barreras que experimenta el sector de los paneles de parqué.
"Varios productos que durante muchos años no tenían que hacer frente a aranceles ahora están sujetos a cargas del 3,2% y el 8%, lo que contradice los compromisos de EE.UU. en materia de tarificación", indica la Comisión en el informe.
En el sector agrícola existen varias medidas sanitarias y fitosanitarias que suponen un obstáculo para los productores europeos, como las restricciones a la carne de ternera, cabra y oveja, por miedo a la encefalopatía espongiforme bovina o mal de las vacas locas, una enfermedad que afectó a varios países europeos. Preocupa además a la CE las restricciones impuestas a productos del sector lechero y la exigencia de llevar a cabo un análisis sobre la presencia de pesticidas en frutas y verduras, todas ellas medidas que ralentizan el proceso de importación. El ejecutivo también reitera su oposición a la legislación.