La Comisión Europea está intentando convencer a la Administración estadounidense de que elimine la cláusula "buy American" (compre productos estadounidenses) del plan de estímulo económico que actualmente tramita el Senado de los Estados Unidos.
La cláusula prohíbe que se utilice acero o hierro extranjero en las obras de infraestructura que se sufragarán con los $819 millones que Washington quiere inyectar en la economía de Estados Unidos, lo que ha generado acusaciones de proteccionismo entre sus socios comerciales.
El representante de la Comisión Europea en EEUU, John Bruton, se ha dirigido por carta a varios parlamentarios estadounidenses y a miembros de la Administración pidiendo que la versión final del plan no incluya medidas proteccionistas. Bruton advierte que la respuesta a la crisis económica no está en cerrar los mercados.