La economía de la eurozona crecerá este año el 2,6% y la de la UE lo hará el 2,9%, según los últimos cálculos de la Comisión Europea, que espera una caída significativa para el 2008, hasta el 2,2% y 2,4%, respectivamente, por el efecto de la crisis financiera y el aumento de la incertidumbre.
Bruselas ha elevado una décima su previsión de crecimiento en 2007 tanto para la zona euro como la Unión Europea (UE) respecto a su anuncio anterior, pero ha recortado en tres décimas la correspondiente al próximo ejercicio.
Para 2009, el ejecutivo comunitario espera un avance del 2,1% en los países de la moneda única y del 2,4% en toda la UE.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, reconoció que hay "nubarrones en el horizonte", debido a las turbulencias en los mercados financieros, la desaceleración en Estados Unidos y la escalada del precio del petróleo.
Pero recalcó que, gracias a la continuidad del crecimiento mundial y a la solidez de la economía europea, la repercusión de esos factores en el crecimiento de la Unión Europea y la eurozona "será limitada".
El comisario también destacó que la inflación está bajo control.