La Comisión Europea (CE) ha alertado ayer de que los países de Latinoamérica rechazan la última propuesta de la OMC para bajar el arancel a las importaciones de banano europeas, y teme que esta oposición puede obstaculizar un acuerdo sobre la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial.
Bruselas considera que "si no se resuelve" el litigio que enfrenta a la UE con los países de América Latina sobre el banano, no va ser posible un pacto general en la reunión de la semana próxima, en Ginebra, donde países clave de la OMC intentarán impulsar la Ronda cuyo fin es la apertura comercial mundial.
En estos momentos, según fuentes comunitarias, la preocupación está en que los estados de Latinoamérica han rechazado la propuesta del director general de la OMC, Pascal Lamy, que establece una bajada progresiva de 60 euros al arancel europeo (176 euros por tonelada), hasta situarse en 116 euros en 2015.
El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, y la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, han insistido hoy en las "tensiones" que las diferencias sobre el banano pueden impedir el "éxito" en la negociación general de un acuerdo sobre Doha para la liberalización de los mercados agrícolas e industriales.
La CE anunció el miércoles que aceptaba la propuesta de Lamy, pero al no haber apoyo por parte de los países exportadores bananeros de Latinoamérica, ni del grupo ACP (frica, Caribe y Pacífico) cabe el riesgo de que las disputas por esta fruta obstaculicen el pacto que desatasque la Ronda de Doha, actualmente bloqueada.
El problema, según la CE, está en que el plátano forma parte del capítulo de "productos tropicales".