La pérdida que han sufrido los cebolleros, que podría superar los dos millones de dólares, no debería volver a suceder, según las autoridades.
Sobre el tema, Emilio Kieswetter, ministro de Desarrollo Agropecuario, explicó que es lamentable la situación, ya que la cebolla existente ni siquiera es adecuada para la exportación.
Fueron más de 30 mil las hectáreas de cebollas que se han perdido en Chiriquí y Natá, producto de la sobreproducción que dificultó la comercialización.
“Aquí no existen unos sistemas de secado adecuados para preparar esta cebolla y los compradores que han venido a inspeccionar las cebollas nos han comunicado que no llenan las cualidades para exportar”, señaló el titular del MIDA.
Los productores, tanto de Coclé como de Chiriquí, aseguran estar preocupados por la inversión que han hecho para llevar a cabo las siembras.
Muchos auguran que esto ocasionará que sean más los que prefieran dejar esta actividad para dedicarse a otra cosa, porque esto no le está siendo rentable.
Kieswetter adelantó que en los primeros días de julio se establecerá la Cadena Agroalimentaria de Cebolla y Papa, con la que esperan organizar estos productos.
“No debe volver a pasar esto, porque esa cadena debe coordinar la producción de la cebolla de acuerdo al consumo e importaciones”, manifestó el funcionario.
En cuanto a las importaciones, estas seguirán su curso, los importadores seguirán pagando aranceles, sin embargo, aseguró que apoyará la propuesta de los productores de que se exija regir las importaciones de acuerdo a cuotas de desempeño, que será presentada a la Asamblea Nacional.