La cementera mexicana Cemex presentó ayer a sus acreedores una nueva oferta para reestructurar una deuda por $7250 millones que vence en 2014 y extenderla al 2017, a cambio de un intercambio de notas con mejores condiciones y pagos anticipados de mil millones de dólares.
Según la compañía, la nueva propuesta fue previamente discutida y negociada con un número de bancos que detentan aproximadamente 50% de las participaciones actuales bajo el Acuerdo de Financiamiento Existente firmado en 2009.
En los años previos a la crisis financiera de 2008, Cemex se encontraba en un periodo de expansión que concluyó con la compra de la australiana Rinker por unos $15,300 millones y que actualmente mantiene una deuda total por $18,166 millones.
La caída de la construcción en diversos países, principalmente en Estados Unidos, desplomaron los ingresos de Cemex que tuvo que comenzar a vender muchos de sus activos para pagar los compromisos.
En el plan, la cementera propone un intercambio de títulos de deuda por nuevos créditos.