Con el lema "tierra, cultivos y animales, son riquezas nacionales" se llevará a cabo el VI Censo Nacional Agropecuario del 22 al 29 de abril de 2001.
El VI Censo Nacional Agropecuario permitirá obtener un inventario detallado de los principales insumos que se producen en el país. Además determinará el número, la distribución y principales características de las unidades de explotación o fincas, así como, el número de productores que existen en el país.
Sin embargo, suministrar un caudal de datos para ser utilizados en los planes específicos del desarrollo agrícola, industrial y comercial, tiene sus limitaciones. La naturaleza de las actividades agropecuarias y las variadas características que la distinguen de las demás actividades económicas, exigen una capacitación especial para la recopilación de datos en el campo.
Otras de las limitaciones son el bajo nivel cultural de mayoría de los productores agropecuarios, así como la carencia de registros de las actividades de la finca y la tradicional desconfianza de los productores a dar información correcta sobre sus actividades por temor a los impuestos.
Por ello, el Censo agropecuario estará orientado a investigar solamente aquellos aspectos trascendentes de la realidad agropecuaria, que el productor pueda dar con un mayor grado de precisión.
Este censo tiene previsto visitar a todas las viviendas existentes en el país en la fecha indicada, exceptuando en las ciudades de Panamá, Colón, el distrito de San Miguelito. Además de algunas zonas de la periferia de la ciudad capital, las zonas indígenas y de difícil acceso del país.
De acuerdo a la Constitución Política, le corresponde a la Contraloría General de la República la función "dirigir y formar la estadística nacional". Para tal efecto, se ha estimado que se van a requerir de alrededor de 2 mil 400 supervisores y 22 mil empadronadores.
En este sentido, se ha estimado para el censo una inversión de 5,7 millones de dólares, recalcando, que se utilizará la misma cartografía para los censos de población y vivienda, costo que no está incluido en el total.
Para este año, se ha presupuestado un gasto total de 5,4 millones de dólares, donde el mayor peso lo tiene los honorarios que se pagarán a los empadronadores y supervisores.