Economía

Centro Marino de Amador: un paraíso poco frecuentado


A menos de 15 minutos del centro de la ciudad, un oasis espera por usted. Entre primates, corales marinos y estrellas de mar; niños, turistas y varios guías empiezan el día en un ambiente completamente natural, a la vista de grandes buques y el ir y venir de las olas.
Oculto y casi desapercibido a la vista de los atletas que se ejercitan a diario, se encuentra un centro marino de exhibiciones, que, a pesar de su valor histórico, educativo y turístico ha sido olvidado por algunos panameños, aunque su belleza natural ha cautivado la atención de los más de 20,000 turistas que recibe anualmente.
Una de las coordinadoras del centro, Argelis Ruiz, indicó que el principal reto para las fundaciones es mantener el sitio con sus áreas naturales, porque su belleza es uno de los principales atractivos para que los visitantes tengan la oportunidad de estar cerca de su entorno.
Existe un proyecto de ampliación que contempla el rediseño de la sala de proyecciones y, sobre todo, aumentar las exhibiciones actuales y construir más estanques con especies marinas de gran tamaño.
El objetivo es recrear la vida marina y construir un sitio que sirva de complemento al acuario de Frank Gehry, con la diferencia que, en el centro marino, la experiencia de los visitantes es más directa con los organismos marinos.
Ruiz indicó que construir la segunda fase contempla una inversión de 10 millones de dólares, los cuales recolectarán con actividades a nivel nacional e internacional, en adición al patrocinio de empresarios que se sientan identificados con el plan y la conservación natural.
Para la nueva construcción se han tomado en cuenta un área de estacionamiento, espacio para las oficinas administrativas, una librería y un centro de información que muestre las investigaciones científicas del Smithsonian.
Ruiz manifestó que, en operaciones, el centro tiene gastos por 100,000 dólares anuales, por lo que no solamente habría que conseguir el dinero para la construcción sino para el mantenimiento del lugar.
Punta Culebra tiene un valor que los panameños desconocen. Su historia se remonta a los tiempos de los conquistadores españoles. Las islas de Naos, Flamenco y Perico fueron utilizadas en la época de la conquista como puerto de la antigua ciudad de Panamá, hogar de pescadores y base de defensa del Canal.
Durante la construcción de la vía interoceánica, las islas fueron unidas al istmo por un camellón de 1,250,000 yardas cúbicas de tierra y rocas extraídas del Corte Culebra y el propósito de este relleno era detener las corrientes de la bahía de Panamá.
La calzada tiene 6 kilómetros de largo y se conoce popularmente como el " causeway".
Desde principios del siglo XX hasta 1989 , el área funcionó como sitio de defensa bajo jurisdicción panameña y norteamericana y los científicos del Smithsonian utilizaron el hábitat de Punta Culebra como espacio de investigación de organismos de playas arenosas.
En la actualidad se desarrollan programas de visitas, con un valor simbólico entre 25 centavos y 1 dólar en donde se ofrecen contactos directos con especies marinas, miradores que permiten a los visitantes observar los barcos que esperan para transitar por el Canal y tanques donde se pueden tocar los organismos marinos, mientras que los que caminan por el sendero del bosque pueden tener la oportunidad de observar iguanas, monos perezosos y nidos de comején.


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7983
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América