Centroamérica debe "generar ahorros" para enfrentar con éxito eventuales repercusiones de la crisis europea y del alza de los alimentos provenientes de Estados Unidos, alertó ayer en Panamá el director del Banco Mundial (BM) para la región, Felipe Jaramillo.
En entrevista con Acan-Efe en la capital panameña, Jaramillo enfatizó que aunque las economías centroamericanas se han recuperado de la crisis del 2008-2009, ahora existe una "gran incertidumbre" en el mundo financiero sobre los posibles efectos en la región de la crisis europea y una nueva alza en los precios de los alimentos. "Se podría desencadenar, en algunos escenarios, otras crisis importantes que podrían tener un efecto en Centroamérica", como la caída de las exportaciones, del empleo, de la actividad económica en general y de los ingresos fiscales, algo que, añadió, "preocupa" al organismo financiero internacional.
El directivo del BM citó que en Estados Unidos una sequía está afectando a la región productora más grande de granos, lo que ha repercutido, en el último mes y medio, en el aumento de entre un 35% y un 50% en los precios del trigo, el maíz y la soja.
Ante esos escenarios, sostuvo Jaramillo, los países centroamericanos deben contar con reservas y ahorros fiscales que puedan ser utilizados en programas sociales en caso de que los precios de los alimentos se disparen.
Hasta ahora la región ha podido absorber "relativamente bien" las crisis europea y del precio de los alimentos, las cuales, si bien han generado algunos problemas, no son comparables con las de las décadas de los 1980 y 1990, cuando se dieron "problemas económicos masivos" en la región, explicó Jaramillo.
Puede haber efecto negativo
- Lo que acontece en Estados Unidos puede afectar la región. Estados Unidos es el principal socio comercial de Centroamérica y cualquier efecto negativo en su economía repercute directamente en la región.