Centroamérica debe convertirse en alternativa para los inversores estadounidenses, cuyos negocios en otras zonas serán afectados por la guerra contra el terrorismo, dijo ayer el ministro de Industria y Comercio de Honduras, Oscar Kafati.
El funcionario, quien ocupa la presidencia pro-témpore del Consejo de Ministros de Comercio y Economía de Centroamérica, reconoció que la economía de la región sufrirá algunas consecuencias de la guerra, pero también señaló que puede beneficiarse. "A raíz de estos conflictos es posible que el inversionista norteamericano piense mejor en invertir en una zona más estable como es Centroamérica y deje de seguir invirtiendo en los países de Asia", comentó Kafati, en rueda de prensa.
"Centroamérica debe aprovechar positivamente estos actos negativos", remarcó el ministro, quien exhortó a los empresarios y centroamericanos en general a ser "optimistas" y no temer que la economía regional vaya a sufrir una crisis grave por la guerra. "Siempre somos pesimistas, siempre pensamos en lo peor antes de ser realistas", subrayó, al admitir que "es cierto que un ámbito de guerra siempre puede afectar la economía".