El sostenido aumento en los precios de los alimentos y en el valor de los hidrocarburos tendrá graves efectos sobre la pobreza y la distribución del ingreso en los países de América Latina y el Caribe.
Así lo señala la CEPAL en su informe Estudio económico de América Latina y el Caribe, 2007-2008. Según un ejercicio de simulación para aislar y evaluar el impacto del aumento de los precios de los alimentos, un incremento del 15% en el valor de estos productos implicaría un crecimiento de la pobreza de casi 3 puntos porcentuales, que afectaría a más de 15 millones de personas.
Estas cifras equivalen a cerca de un tercio de las mejoras en los indicadores de pobreza entre 2002 y 2007.
La situación ha provocado un aumento de las demandas para que los sectores públicos protejan a los consumidores y así disminuir la transmisión hacia el mercado doméstico de los incrementos en los precios externos que han causado el deterioro en los niveles de ingreso de los grupos de menores recursos.
El aumento de los precios de los alimentos castiga más a quienes destinan una mayor proporción de su ingreso para adquirirlos, sostiene el organismo internacional.