La Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) certificó ayer que la Central Hidroeléctrica Bayano operada por la compañía global de energía AES Panamá está en condiciones técnicas de ser operada y despachada para entrar a operar comercialmente en el país.
El gerente de Operaciones de la Central Nacional de Despacho (CND), Ing. Luis Ho en nota dirigida a Ricardo Campos, gerente de Proyecto de Expansión y Rehabilitación de la Central Hidroeléctrica Bayano indica que luego de la evaluación de los resultados de las pruebas sometidas a la central se consideró que la Unidad 3 de Bayano ha cumplido con los requerimientos solicitados en los capítulos 11 y 1V correspondientes al Reglamento de Operación. En virtud de lo anterior el CND declara que la Unidad 3 con una capacidad de 86MV está en condiciones de operar.
La Centra Hidroeléctrica Bayano inició operaciones el 16 de marzo de 1976. Está ubicada en la comunidad de La Nícora, corregimiento de El Llano, distrito de Chepo a 85 kilómetros al Este de la ciudad de Panamá. Cuenta con 2 unidades turbo generadoras de 75 MV cada una lo que representa un 20% de la generación total producida para el consumo del país.
En el año 2000 la planta alcanzó una disponibilidad del 97.6%, considerada como una de las más altas entre los actuales agentes generadores. Este alto índice de disponibilidad es producto de los permanentes programas de mantenimiento preventivo.
David J. Sundstrom, gerente general de AES Panama destacó que esta certificación convierte a AES Panama en la generadora más grande y competitiva del país. "Hemos ganado casi todas las licitaciones en que participamos y nos esforzamos para tener precios razonables en el mercado con nuestras inversiones en Bayano y Estí " dijo.
Sobre estos millonarios proyectos explicó que en el caso de Bayano se encuentra en operación comercial y se espera rehabilitar las otras dos unidades para tener la hidroeléctrica funcionando completamente a finales del año 2003. En tanto, en el proyecto Estí, más del 70% se ha completado y se estima iniciará operaciones en noviembre del 2003.
¿Quién es el mejor escritor? - "El que no usa la palabra para el engaño y usa el mensaje conciso, directo, lógico y claro, propio del buen comunicador y que lo inicie lo más cerca que pueda del punto final". ¿Qué piensa de la Facultad de Comunicación? - "La escuela va por muy buen camino, lo que pasa es que los dueños de los medios descalificaron a los egresados, para pagarles sueldos de hambre, diciendo que les falta experiencia...".
"Cholo" Lince (apodo que tuvo desde muy joven), aconseja a las nuevas generaciones de periodistas que lleven consigo esa obsesión por el trabajo continuo y entrega hacia el rescate del país, sobre todo, de la voracidad colonialista de otras naciones que explotaron nuestra privilegiada posición geográfica en beneficio propio.
"Nuestra pluma tiene la labor orientadora. Servir de guía a la sociedad, sometiendo al juicio de su evolución los actos de las personas, incluyendo el desempeño de los gobernantes. En pocas palabras, la prensa debe ser el tábano que aguijonee la mula del Estado - y que sus opiniones fiscalizadoras se amplíen y difundan".
Para él la política educativa perdió poder cuando el maestro se convirtió en el competidor de los políticos por su capacidad cultural. Las nuevas generaciones han perdido los valores morales al examinar la conducta de sus mayores, agregó.
Sobre la ética periodística se habla mucho, en el fondo es que cada cual tiene su propia ética, pero la única eterna es la de Cristo, que es la madre de todas ellas. "Estoy jubilado mirando desde lejos los acontecimientos que se repiten por el estancamiento de la cultura manejada por los intereses creados que luchan depravadamente por el control de los poderes, dándole la espalda a las clases humildes que son víctimas propiciatorias. He perdido la voz, pero he ganado en la reflexión, para sólo transmitir lo esencial para vivir bien".
Su intensa trayectoria como corresponsal extranjero de América Latina, Europa y Asia, figura pública y profesor universitario, entre otros méritos, nos obligan a rendirle un justo reconocimiento. Nació el 24 de julio en 1915, a los siete meses de gestación, en la ciudad de Panamá. Vivió parte de su infancia en la isla Taboga y otra en el barrio de San Felipe. Genaro Facio Lince, su padre, no lo quiso reconocer como suyo. Fue cuando a la edad de 12 años, éste lo vio y dijo: -"Tú eres mi hijo porque tienes mis mismas orejas", dice el jubilado periodista. "Yo decidí no llevar el apellido Facio porque "Facista" no soy". -"No guardo resentimientos con mi familia...". Escribe que su papá lo reconoció con el nombre de Ricardo en honor a uno de sus primos, el tuerto y poeta panameño, Ricardo Miró. Narra que gracias a su madre María Teresa Micolta, doña Esther Moore (abuela) y a su hermana fallecida María Augusta Facio Lince, cursó estudios en el colegio La Salle.
Un buen día su abuela materna le dijo: "toma esta pala y vete a enterrar muertos"; al parecer conseguir un empleo tampoco era muy fácil. Pero pasado el tiempo consiguió trabajo en una fábrica de jabón, propiedad de la familia Guillermo-Vega, proveniente de Argentina. Sin sospechar lo que el destino le depararía, siempre tuvo presente luchar por nuestra total soberanía.
Siendo dirigente y estudiante de Derecho, encabezó la primera huelga universitaria del Instituto Nacional. "Ordenaron mi detención... salí huyendo hacia Buenos Aires, Argentina, en una embarcación pesquera, y estando allá cursé estudios en periodismo".
Tanto su huida como regreso al país, estuvo condicionado por situaciones arriesgadas. Lince, un hombre de armas tomar, conoció al presidente argentino Juan Domingo Perón, éste le proporcionó un pasaporte autorizando su retorno a Panamá. Sin embargo, ya en las costas panameñas, la embarcación fue interceptada por una patrulla naval gringa y una vez en el muelle Balboa, "me decomisaron mis documentos...y en ese forcejeó escapé nuevamente".
Contar cada una de las interesantes anécdotas que han rodeado la vida de Ricardo Lince tomaría varios capítulos de un libro. Y habría que incluir una fotografía de su rostro con el número de placa A-5520, que recorrió varios puntos del país y decía: "Se busca...Policía Nacional".
Su coraje en denunciar lo que consideró injusto y ese visible fervor patrio le valió la prisión en la desaparecida Cárcel Modelo (dos años) y la detención en la comarca de San Blas, cuando el golpe contra el gobierno arnulfista (1968) en la provincia de Colón.
Inició su carrera siendo director del tabloide La Hora (1941). En estos 50 años en el ejercicio de la profesión, estuvo en la dirección de El Panamá América, revista Lotería, El Matutino, La República y fundador del periódico El Expreso. Fue miembro del consejo editorial de la entonces Revista 7, que bajo la dirección del doctor Roberto Arias Guardia libró grandes luchas en el Panamá de ayer.
Ganó una beca logrando una especialización en técnicas de redacción periodística en Chicago, Nueva Orleans y República Dominicana. Fue profesor de la primera escuela de periodismo, dirigida por el licenciado Manuel María Valdés, a quien Lince le rindió un homenaje antes de su muerte. Una de las obras más valiosas es el Libro de Periodismo, editado en 1989 con tres ediciones.