Mientras que la Cervecería Barú se prepara para demandar directamente en los tribunales a la Cervecería Nacional por supuestas prácticas monopolísticas aduciendo que la CLICAC tiene su denuncia engavetada, la Unión Nacional de Consumidores de la República de Panamá (UNCUREPA) entró como un tercero en este caso por supuesta violación a los derechos de consumidor.
El gerente general de la Cervecería Barú, Carlos Rodríguez, dijo que ellos tienen más de diez meses de estar esperando que la CLICAC haga algo en relación a su denuncia contra Cervecería Nacional, y "hasta la fecha no ha hecho nada".
Indicó que pareciera que la Cervecería Barú ha pasado de denunciante a ser investigado, porque la CLICAC lo único que ha hechos es pedirles información adicional, a través de unos cuestionarios enormes.
"Nuestro caso lo han engavetado, lo han puesto en el congelador, no lo quieren tocar", expresó Rodríguez.
Manifestó que, ante la actitud de la CLICAC, han tomado la decisión de elevar directamente a los tribunales una demanda por supuesta prácticas monopolísticas en la distribución de la cerveza en Panamá, debido a la utilización de la figura de exclusividad.
"Si este caso no se investiga, la Ley 29, es decir la CLICAC como institución, lo único que significará es que es un gasto inútil para el gobierno", dijo Rodríguez.
La principal institución del país que protege al consumidor, no parece importarle mucho su causa, señaló el gerente de Cervecería Barú.
La CLICAC cuesta 4.2 millones al Estado, y el 85% de este presupuesto es para planilla.
Rodríguez explicó que en la actualidad existen en todo el país más de 5 mil lugares de venta de cerveza, de los cuales 2 mil tienen contrato de exclusividad con la Cervecería Nacional.
"La exclusividad excluye a la Cervecería del Barú del canal de distribución", precisó Rodríguez.
El problema de las exclusividades es que limita la capacidad de distribuir el producto y el consumidor no lo encuentra. Esto coaarta la competencia, opinó el ejecutivo cervecero.
Por otro lado, el secretario general de la UNCUREPA, Secundino Rujano señaló que ellos se han presentado como un terceto en este caso de las cervecerías, por la acción del juzgado octavo que decidió sacar del aire una publicidad donde se hacía una comparación de la cerveza Atlas y la Soberana.
Según Rujano, esto afecta el derecho a la información de los consumidores a la hora de escoger entre un producto y el otro.
Sin embargo, aclaró que la UNCUREPA no está del lado de ninguna de las dos cervecerías.
RESPONDE LA CLICAC
Por su parte, el comisionado de la CLICAC, René Luciani, manifestó que la CLICAC no ha hecho un pronunciamiento sobre el caso porque no cuenta con las pruebas suficientes para emitir un juicio.
Señaló que las dos cervecerías tampoco han querido brindarles la información que ellos han solicitado para poder investigar el caso, por lo que están trabajando en un plan B.
Luciani manifestó que CLICAC " tampoco interpondrá una demanda sin contar con las pruebas suficientes. "No podemos ir al juzgado de comercio con denuncias ni demandas temerarias", expresó el comisionado de la CLICAC.
Los casos en derecho sobre prácticas monopolísticas requieren pruebas, no basta presentar una denuncia a la CLICAC para considerar que esta institución está al servicio del denunciante, dijo Luciani.
Señaló que los comisionados que hacen el plano de la CLICAC llegaron a la conclusión de que los elementos presentados no contienen elementos indiciarios de la comisión de las prácticas denunciadas.
Sin embargo, la CLICAC determinó conveniente iniciar una investigación dentro del mercado de la producción, distribución y comercialización de la cerveza, para ver si como resultado de supuestos contratos de exclusividad se desprende la posible comisión de prácticas monopolísticas.