El Puerto de Marsella, el mayor de Francia, intenta recuperar la normalidad, después de que la dirección y los huelguistas alcanzaran un preacuerdo sobre el fin del bloqueo tras doce días de paros.
Después de catorce horas de negociaciones, representantes de los trabajadores y de la dirección del puerto de Marsella (sudeste de Francia) llegaron a un principio de acuerdo,que fija la jornada laboral en 32,54 horas semanales y establece la creación de una treintena de empleos y la reorganización de ciertos servicios.
En cuanto a la concesión a la empresa Atofina, sección química del grupo petrolero franco-belga TotalFinaElf, de la explotación de un puesto de descarga, el plan prevé que se lleve a cabo bajo vigilancia de agentes del puerto y que se constituya un grupo de trabajo para el mantenimiento del mismo.
Los representantes del sindicato Confederación General de Trabajadores (CGT) presentarán este proyecto de acuerdo a las bases para poner punto final al conflicto laboral, iniciado el pasado día 14, y levantar totalmente el bloqueo del puerto.
Mientras tanto, los trabajadores han permitido que sean retiradas las barricadas para que los empleados que no secundan la huelga puedan reanudar sus actividades.
Los accesos del puerto fueron bloqueados el jueves pasado para las mercancías, no para los pasajeros, con contenedores y grúas.
Además, se llevará a cabo cuanto antes la descarga de crudo de un petrolero para alimentar la refinería Esso, a fin de que no tenga que parar sus actividades.