El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, subrayó las “excelentes perspectivas” de la economía de su país que, de no ser por el efecto del seísmo de febrero del pasado año, habría crecido más del 7% en el primer trimestre de 2011.
Larraín, en declaraciones a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señaló que espera que el Producto Interior Bruto (PIB) chileno aumente este año más del 6%.
La OCDE, en su informe semestral de perspectivas publicado, augura que el incremento del PIB chileno será del 6.5% este ejercicio y un 5.1% en 2012. En el anterior, dado a conocer en noviembre, había estimado un 6.2% y un 5.4% respectivamente.
El titular de Hacienda insistió en que ese crecimiento, muy superior al del conjunto de la OCDE (2.3% en 2011 y 2.8% en 2012) “no está basado en el cobre”, sino que hay otros sectores que están contribuyendo de forma importante.
En cuanto a la posición de la organización, que considera “bastante modesto” el objetivo del Gobierno chileno de reducir el déficit presupuestario estructural al 1% del PIB en 2014, puso el acento en que la situación fiscal del país “es muy buena”.
Han llevado a cabo un ajuste fiscal de 750 millones de dólares.