El presidente chileno, Ricardo Lagos, afirmó ayer que tras la firma del Tratado de Libre Comercio con EU, el próximo 6 de junio, los objetivos inmediatos de su Gobierno son lograr acuerdos similares con China e India.
"Los próximos desafíos son abrir espacios en China e India, porque esos países van a tener rápido crecimiento, representan juntos más de dos mil millones de personas, y mi Gobierno está dispuesto a iniciar los procesos de (negociación) con esos dos países", señaló el jefe de Estado.
Destacó que la suscripción de un acuerdo de libre comercio con esas dos naciones asiáticas está incluida en los objetivos de la "nueva etapa" de la política comercial de su administración, pues tanto China como India son economías emergentes.
El Gobierno de Lagos concluye un año y medio de grandes avances comerciales porque al tratado con EU se suma la firma del Acuerdo de Asociación Política, Económica y Cooperación con la Unión Europea, suscrito el pasado 18 de noviembre. Además de la firma de un acuerdo de libre comercio con Corea del Sur el pasado 15 de febrero.
"Lo importante es aprovechar los beneficios de estos tratados y mantener la competitividad del país", indicó el gobernante chileno. El Gobierno de la India entregó al chileno el pasado 30 de abril una propuesta para un acuerdo de libre comercio de carácter parcial que establece una lista de productos y un borrador de texto normativo con algunas materias comerciales.
El proyecto también prevé un posible convenio de tributación y un acuerdo de promoción y protección de inversiones, que se sumaría al convenio zoo-sanitario vigente entre los dos países.
El año pasado, las exportaciones chilenas a la India alcanzaron 179,68 millones de dólares, mientras las importaciones de ese país a Chile ascendieron a 82.10 millones de dólares, según cifras de la cancillería chilena.
Entre Chile y China existen más de 30 acuerdos de cooperación y consultas políticas vigentes, entre los que destacan un convenio agrícola y de protección de bienes culturales. Chile fue el primer país sudamericano que estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China en 1970.
El país latinoamericano es el segundo socio comercial de China en América Latina, después de Brasil, con un intercambio comercial que superó el año pasado los 2,000 millones de dólares. Los embarques de cobre representan más del 60% de las exportaciones chilenas al país asiático, seguidos por las uvas y la harina de pescado.