El gobierno de Chile que preside Ricardo Lagos, se concentrará este año en terminar las negociaciones de libre comercio con Estados Unidos y postergará para 2003 las conversaciones con Corea del Sur y la Asociación Europea para el Libre Comercio (EFTA), informaron fuentes oficiales
El director de Relaciones Económicas Internacionales, Osvaldo Rosales, en declaraciones publicadas ayer por el diario "La Nación", aseguró que "la prioridad número uno" de Chile este año será terminar las rondas de negociación programadas con EEUU y tener un acuerdo suscrito a comienzos de 2003.
En agosto pasado, luego de un estancamiento de cuatro meses, los jefes de los equipos técnicos de Chile, Osvaldo Rosales, y de Estados Unidos, Regina Vargo, acordaron la realización de tres rondas de negociaciones hasta fin de año.
La primera de éstas -que será la duodécima desde que comenzaron las negociaciones, en diciembre del 2000- se realizará entre el próximo 26 de septiembre y el 2 de octubre en la ciudad estadounidense de Atlanta.
Las exportaciones chilenas a EEUU alcanzaron el año pasado a 3,227 millones de dólares y las importaciones desde ese país llegaron a 2,821 millones de dólares, según cifras oficiales.
Rosales explicó que quedarán pendiente para el próximo año las negociaciones con la EFTA, (que integran Suiza, Liechstenstein, Noruega e Islandia) y Corea del Sur. Agregó que las conversaciones para concretar un acuerdo de libre comercio con Japón, Nueva Zelanda, Singapur, China e India también se evaluarán el próximo año.
"Con Corea estamos en una fase final. Siguen en contacto los equipos de acceso a mercados", precisó Rosales, quien ha destacado que esta negociación es la primera de una economía asiática con un país latinoamericano.
Chile y Corea reiniciaron en agosto pasado el diálogo para un acuerdo de libre comercio, que comenzaron oficialmente en agosto de 1999 y se estancaron en febrero de 2001, por divergencias en cuanto a las listas de desgravación arancelaria.
En cuanto a las negociaciones con la EFTA, Rosales informó que el bloque, que agrupa a los países que no están en la Unión Europea (UE), fue "bastante comprensivo" y porque sus representantes entendieron que la prioridad chilena "es otra".
Chile y la EFTA se habían comprometido a finiquitar los trabajos para un acuerdo de libre comercio en el primer semestre de este año, a partir de unas conversaciones que comenzaron en diciembre del 2000.
El intercambio comercial entre ambos bloques bordeó el año pasado los 300 millones de dólares. Chile terminó el 26 de abril pasado las negociaciones con la Unión Europea para una Asociación Política, Económica y de cooperación, que incluyó un acuerdo arancelario.