El Tratado de Libre Comercio (TLC) que se encuentra negociando Panamá con Chile, podría ser firmado durante el transcurso de la Cubre de las Américas que se celebrará en abril de este año, informó el Embajador de este país sureño en Panamá, Eduardo Ormeño Toledo.
A juicio del diplomático, todavía quedan puntos por discutir como el capítulo de las inversiones, pero si los gobiernos lo desean y ponen de su parte el acuerdo puede llegar a un feliz término antes de la Cumbre.
Ormeño Toledo agregó que esperan que la propuesta sobre este tema en discusión sea aceptada por el Gobierno de Panamá y así darle el visto bueno al tratado.
Sostiene que la firma del convenio no se hará tanto por lo que representa en movimiento comercial, sino como un signo económico y político de acercamiento hacia Panamá, que significa más que todo, integración.
"Yo creo que para ambos países es conveniente la pronta firma del tratado, ya que nos abren posibilidades en uno y otro sentido, enviando una señal enormemente positiva para América Latina", destacó el diplomático.
En cuanto a la demora que ha tomado el tratado, según el embajador chileno, es normal si se compara con la experiencia que ha tenido su país "y suelen demorarse entre dos a tres años, sin embargo con Panamá aún no vence esa fecha, pero en el transcurso de febrero pudiera quedar terminado".
Entre las posibilidades para ambas naciones, menciona que se abre el compaz para nuevas negociaciones de TLC entre los diferentes países de la región, ya que "todo lo que se firme hoy creará un trazado entre los diversos países, imperando el libre tránsito de mercadería y servicios haciéndolo más común".
Con ello, afirma la fuente diplomática, se hace más efectivo el comercio y abarataría el costo de los productos al consumidor saldrá beneficiado.
Si se consideran los productos originarios en el país sureño, el volumen que vende Chile a Panamá es bien poco, pero al considerarse el total, incluyendo la Zona Libre de Colón y la de Iquique en Chile, el intercambio comercial es de B/.256 millones, saliendo favorecida la nación panameña.
Para Chile, Panamá constituye el mercado más importante de la región asegura Ormeño Toledo, "no sólo por el comercio en sí, sino por ser un centro de distribución de primera magnitud".
Chile con una población de 15 millones de habitantes y Panamá con más de 2.5 millones, son considerados como economías complementarias. El producto per cápita del primero se ubica en B/.5,000; mientras que el panameño está por el orden de los B/.2,350.