El Consejo de Estado (Ejecutivo) chino anunció ayer una inversión de 586.000 millones de dólares hasta finales de 2010 para facilitar la inversión y el consumo interno y contrarrestar los efectos negativos de la crisis financiera internacional, informó ayer la cadena de televisión CCTV.
La cifra representa casi la quinta parte de los 3,3 billones de dólares de Producto Interior Bruto (PIB) de China en 2007.
La rebaja de las restricciones crediticias y de financiación para aumentar la inversión en, según la agencia oficial Xinhua, un esfuerzo para afrontar el contexto económico internacional adverso mediante el fomento de la demanda interna.
La decisión, anunciada ayer por el Consejo de Estado fue aprobada tras la reunión del Ejecutivo el miércoles presidida por el primer ministro, Wen Jiabao.
En su portal de Internet, el Ejecutivo chino afirmó que China adoptará una política fiscal proactiva.
La medida de estímulo de su economía doméstica se produce menos de una semana antes de que Wen viaje a Washington acompañando al presidente, Hu Jintao, para participar en la cumbre del G-20.
Ayer en Brasil, el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, afirmó que la mejor manera para estabilizar la economía china es impulsar la demanda interna.
Según el Ejecutivo chino, la inversión estatal será parte de un plan de estímulo económico destinado a impulsar el crecimiento económico.
Gran parte de la inversión se destinará a infraestructuras y a la reconstrucción en la provincia de Sichuan afectada por el terremoto.
Además, el Gobierno chino desarrollará la reforma del Impuesto del Valor Añadido (IVA) para reducir la carga impositiva de las empresas.
El techo crediticio de la banca comercial será suprimido a fin de canalizar más préstamos hacia proyectos prioritarios.